CASABLANCA

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FOTO DE GONZALO MONTÓN MUÑOZ

sábado, 21 de marzo de 2020

ANTONIO CANO Y EL PRIMER CINE CLUB TUROLENSE (XII)


Una sección cinematográfica en La Voz de Teruel (III)




  
 Dos semanas más tarde, el 11 de julio, publica en este caso un extenso artículo dedicado a la exitosa troupe de niños-actores protagonistas de la popular serie para público infantil (1922-1944), aunque gustaba a todo el mundo, titulada en los primeros años, Our Gang, y después, Little Rascals. En España se conoció como La Pandilla. Cano se declara incondicional seguidor y describe a sus componentes uno tras otro en los siguientes términos:

Farina, la coqueta Farina, de mirada seductora y de esbelto tipo lo mismo que una palmera de Oriente; es la venus morena, de tufos incontables en su encaracolado pelo…
Panchito, su hermano, peor que una nube de pedrisco; de más ingenio que un casero para cobrar de sus inquilinos. El más organizador, el más diligente y activo para poner en práctica cuanto inventa la Pandilla, sueña eternamente con la roja sandía, la que estaría devorando hasta en las horas de dormir…
El Gordo, el que se emociona únicamente, ante un blanco lecho o una mesa bien provista de viandas; al que todo le es indiferente, el amor y las aventuras. Es el compañero de verdadera confianza de todos; a él le delegan infinidad de asuntos que resuelve bien, si no mete la pata…
Mickey: el Adonis, el romántico; el alma de la cuadrilla, con malas intenciones que pecas hay en su cara. Con ojos pequeños, pero más vivos que los toros del Gallo echados al corral…

      En fin, un delicioso artículo en el que demuestra ser un fan absoluto de la serie y unos conocimientos cinematográficos importantes, pues junto a las definiciones de los personajes aporta datos sobre sus edades, experiencias en cine, gastos de producción de la serie, ganancias por capítulos, etc.

viernes, 13 de marzo de 2020

ANTONIO CANO Y EL PRIMER CINE CLUB TUROLENSE (XI)


         
Una sección cinematográfica en La Voz de Teruel (II)


            En la misma línea de afición por el deporte se encuadra su artículo dedicado al mítico corredor Antonio Balaguer Pacual (1855-1938), conocido como “El Rey de Andorra”, por haber nacido en ese pueblo minero, del que se cuentan hazañas portentosas, tanto en carreras de velocidad como de fondo, del que nos dice que llegó a ganar competiciones contra caballos de carreras celebradas en los hipódromos de Londres y París.
         De igual forma, como señala José Enrique Serrano, en la escritura de Antonio Cano se percibe una más que evidente influencia del cine, de hecho se podría incluso hablar de cierta retórica fílmica, así ejemplifica estas afirmaciones con ejemplos como el siguiente: “La perspectiva de la ciudad, chata desde arriba, toma un giro inclinado como de plano de una fotografía cinematográfica muy avanzada”.
A partir de finales de junio de 1927, firma una esporádica sección cinematográfica en La Voz de Teruel, en ella esboza biografías de actores y actrices de fama mundial, así, el 29 de junio de ese año dedica un artículo a resumir la biografía y películas realizadas hasta la fecha por la, en ese momento, indiscutible estrella de la Paramount del cine mudo, Gloria Swanson, acompañándolo de un dibujo realista de la actriz.

lunes, 2 de marzo de 2020

ANTONIO CANO Y EL PRIMER CINE CLUB TUROLENSE (X)


Una sección cinematográfica en La Voz de Teruel


    El siglo xx es el siglo del deporte, por lo que los escritores vanguardistas incorporaron el tema deportivo a sus obras, en especial como recurso para la creación de imágenes y metáforas. Siguiendo la estela de poemas como “Platko”, de Rafael Alberti, dedicado a un famoso portero de fútbol, Antonio Cano, como anticipo de su sección cinematográfica,  entrevista a Ricardo Zamora para el periódico local La Voz de Teruel (16 marzo 1927), con motivo del rodaje de unas escenas en el Mausoleo de los Amantes para la película que protagonizó el famoso portero, Por fin se casa Zamora, una comedia de cine mudo realizada por José Fernández Bayot «Pepín», que también hizo el guion (adaptación de la obra teatral de Luigi Pirandello, L’uomo, la bestia e la virtú) y apareció en más de una escena como actor meritorio. La trama gira sobre el dilema que se le plantea al protagonista, cuyo tío va a legarle una fabulosa fortuna, con la condición de casarse con una prima muy fea.

       En un momento dulce de la carrera de Zamora, ganador con la selección española en la Olimpiada de Amberes de 1920 de la medalla de plata y de dos copas de España con el Barcelona (1920, 1922), la prensa  del momento especula constantemente con su soltería y el avispado director y productor José Fernández decide sacarle partido a la situación  y rueda este film que obtuvo buenos resultados en taquilla, si bien la interpretación del guardamenta deja mucho que desear. Se estrenó en el Capitol Cinema y Pathé Cinema de Barcelona el 15 de septiembre de 1927; una semana más tarde lo hizo en Madrid y algunas después en Valencia .
         

sábado, 15 de febrero de 2020

ANTONIO CANO Y EL PRIMER CINE CLUB TUROLENSE (IX)


Novelista

         Poco podemos aportar sobre su labor como novelista, pues no hemos leído nada de Antonio Cano en este sentido, tan solo, como aproximación a esta faceta, expondremos brevemente las aportaciones esenciales que en el citado artículo de Enrique Serrano se exponen sobre El hombre que no tuvo Ángel de la Guarda, cuyo fantástico y surrealista argumento resume de la siguiente manera:

   En el ámbito de una familia de tres hermanos de edad madura que viven solos (Amada, Flora, Perfecto, nombres simbólicos e irónicos), tienen lugar sistemáticamente palizas sobre el varón, un jorobado de pocas luces. Una de ellas es interrumpida a causa de los golpes dados en la puerta por un desconocido visitante, al que no se abre. Amada cree que puede ser el Ángel de la Guarda de Perfecto. Este encuentra en una tienda a Metodia y ve en ella al presunto salvador. Metodia es la 26ª hija de don Pródigo, empresario de pompas fúnebres, viudo cinco veces y padre de otros veinticinco hijos, ya muertos. Un amigo suyo es don Parco. Se trata de un amante del espiritismo que cree tener a su esposa reencarnada en un paraguas.
   Cierto día los dos amigos y Metodia se dirigen a una sesión ocultista, cuando son vistos por Perfecto, que ha sido enviado a un recado por sus hermanas. No sólo se retrasa en su misión, sino que pierde las sardinas objeto de la salida. Al regresar a casa, se suscita una discusión en la que Flora ofende al supuesto ángel. La paciencia de Perfecto se acaba, intenta estrangular a su hermana y la da por muerta, aunque sólo está desmayada. En la huida, se refugia en la funeraria dentro de un ataúd. Es descubierto al día siguiente en una situación que Perfecto considera el Juicio Final y, deshecho su error, devuelto a casa. Muere Metodia y Perfecto intenta volar arrojándose de un puente con unas alas de papel. El párrafo final, “estrella 13ª”, es un baile de don Pródigo y don Parco sobre la tumba de Metodia, con la intención de hacer reír a la joven.

A su juicio, se trata de “una novela de humor negro que termina por caer en el absurdo y hasta en el nihilismo”, que relaciona con el “tipo de humor que se impone en la narrativa española en los años veinte…”, ligado a la recepción en España de los movimientos vanguardistas europeos. De igual forma, también cree ver un cierto influjo del “esperpento de Valle-Inclán, con lo que esto supone de compromiso con la inmediata historia del país.”
También dentro del humor parece ser que se inscriben sus escritos El fantasma de Andaquilla, y La leyenda de Peirón.

miércoles, 5 de febrero de 2020

ANTONIO CANO Y EL PRIMER CINE CLUB TUROLENSE (VIII)


Dramaturgo

         Son varias las referencias en periódicos locales de la época que documentan la presencia de obras teatrales escritas por Cano y representadas por actores aficionados de la ciudad en el Teatro Marín (por ejemplo, la titulada, Siempre que tú y yo pleiteamos). De hecho, en 1932 vería la luz un tomito titulado Mi teatro, con cinco de ellas. Dos, según señalan las críticas de diferentes periódicos, tanto locales (La Voz de Teruel y El Turia), como regionales (La Voz de Aragón) y nacionales (El Sol), corresponden a lo que podría denominarse sainetes de costumbres aragonesas, es el caso de Los tragos del tío Regino, o en Aragón todo es vino y Quiero salir concejal.
Por su parte, Las funcionarias parece ser era un juguete cómico, mientras que las dos últimas, según comentan los reseñistas, tenían pretensiones vanguardistas, pero se ajustaban más a una especie de teatro romántico, simbólico y poético, es el caso de Leyenda de un sueño (en El Sol es catalogada como “poema escénico”) y El caballero de las noches blancas (calificada por el propio Cano como “farsa de vanguardia en cuatro cuadros”, mientras que el crítico de El Turia dice ver en ella un “romanticismo modernista”, pleno de bellas y novedosas imágenes, donde cree percibir en ocasiones la huella de Valle Inclán e, incluso, del mismo Shakespeare).

sábado, 18 de enero de 2020

ANTONIO CANO Y EL PRIMER CINE CLUB TUROLENSE (VII)


POETA (II)

Cano fue miembro fundador y editor de los dos primeros números de la revista Noroeste, junto con Tomás Seral y Casas e Ildefonso Manuel Gil, donde publicó algunos poemas de corte surrealista con presencia de atrevidas y sugerentes imágenes.
Colaboró con algún poema en el único número de la revista Pregón Literario, editado en 1936, y también lo hizo con la gaditana Isla en sus dos épocas, compartiendo nómina con nombres tan reconocidos como José María Pemán, Carlos María Vallejo, Guillermo Díaz-Plaja, Manuel de Falla, Marqueríe, Leopoldo Panero o Adriano del Valle, entre otros muchos intelectuales de la época. En ella se pueden leer dos sugerentes sonetos dedicados a la ciudad de Teruel, son los siguientes:
               EXALTACIÓN DEL ORIGEN DE TÚRBULA
Corneador de Cierzo en la llanura,
Seguido de guerrera muchedumbre
Sedienta de Destinos, logras cumbre
Donde hay pasto de Estrellas, y frescura.
Altas tus astas, más que toda altura
-media luna de bronce sin herrumbre-
Entre las dos despunta leve lumbre
Que a crecer en lucero se apresura.
No sabe el Toro qué es lo que le para,
Si flor de prado o cita que le insiste
-torerilla- desde una altura rara.
La Estrella guiña y llama, y él, de un salto,
Ágil corneador de Cierzo, embiste
Poniendo el sitio de Teruel más alto.

SONETOS DE TERUEL
Túrbula turbia, Túrbula turbada,
un milagro de yugos y de flechas
-estrellas por el aire, recién hechas-
las piedras son de tu ciudad volada.
Túrbula turbia, Túrbula asolada,
Ángeles van llorando en tus estrechas
Callejuelas hundidas y en las brechas
Besando tanta vida aniquilada.
Oh blanca nieve vuelta roja nieve.
Oh caricia sutil de hierros duros.
Oh muerte grande de tu vida leve.