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lunes, 3 de enero de 2022

MUJERES Y DIVAS: ELVIRA DE HIDALGO Y MARIA CALLAS

 

Aquí un anticipo del contenido de mi libro sobre Elvira de Hidalgo. Espero que os guste.




"De Hidalgo no fue una maestra al uso, enseñaba empíricamente desde sus propias habilidades interiorizadas desde niña cuando fue educada en la técnica del bel canto por el maestro Melchor Vidal y puestas en práctica como prima donna con las últimas grandes voces de esa escuela, Bonci, Battistini, Navarrini…, pero también con las mejores de los nuevos gustos veristas, empezando por el gran Caruso y siguiendo por los inigualables Ruffo o Chaliapin. Por eso sus grandes logros solo se produjeron cuando tenía delante estudiantes con un excepcional talento natural, capaces de reproducir miméticamente, por imitación, su forma de entender e interpretar el canto: Constantino Ego, Giorgio Kokolios-Bardy, Silvana Bocchino, Zoe Vlachopoulos,  Ana María Iriarte, María Dolores Ripollés, Lluís Andreu, María Uriz y… claro está, Maria Callas.

De Hidalgo no se limitó a educar su voz, le explicó también la importancia de la puesta en escena y la necesidad de dotar de sentido artístico y dramático a los personajes; a ser elegante, dentro y fuera del escenario (“Una diva, además de cantar e interpretar, tiene que ser una diosa en la vida cotidiana”), la puso en manos de su hermano Luis y de Biki Milán para que la convirtieran en la Audrey Hepburn de la ópera, en la mujer más elegante del año 57 y, lo más importante, como reconocería la Callas, no solo les enseñó a cantar, “sino a que cantáramos mejor que nadie. Esa es la diferencia entre buenos profesores y grandes profesores: los buenos profesores sacan el máximo partido de las capacidades de un alumno: los grandes profesores son capaces de prever sus metas. Elvira de Hidalgo vio que yo cantaría mejor Bellini y Donizetti, en parte porque su música me atraía. Así que me orientó hacia ellos”.

Llegó incluso a ser su consejera sentimental y se lo advirtió: “Ese hombre no te conviene, come la ensalada con las manos”, pero el corazón no atiende a razones... Y la nave va, se arrojaron sus cenizas al Egeo dejando tras de sí una estela de polvo de estrellas y una rosa con su nombre florece todas las primaveras en el Parque Bagatelle de París."


viernes, 6 de noviembre de 2020

MUJERES Y DIVAS: ELVIRA DE HIDALGO Y MARIA CALLAS (y I)

 

   


         En 1957, la Callas concedió una larga entrevista a la periodista Anita Pensotti, para la revista italiana Oggi, en ella habló por extenso de su vida, realizó sabrosas confidencias y rindió sincero homenaje a su maestra, la soprano nacida en Valderrobres, Elvira de Hidalgo: “Es a esta artista a la que con un corazón emocionado, dedicado y agradecido, debo toda mi preparación y mi formación artística como actriz y músico. Además de darme su valiosa enseñanza, esta mujer me dio también su corazón.”

         Elvira y Maria, maestra y discípula, trabajaron sin descanso para ser divas, alcanzar la inmortalidad y habitar en el Olimpo del canto exige múltiples sacrificios, el primero y principal es el de trascender su condición de mujeres, debieron pues abandonar a Elvira Juana Rodríguez Roglán y a Anna Maria Sophia Cecilia Kalongerophoulos, para convertirse en De Hidalgo y la Callas.

         La Divina, el mito operístico por excelencia de la segunda mitad del siglo XX, no fue un milagro, es cierto que la naturaleza la había dotado de una voz privilegiada, pero para llegar a ser una verdadera diva necesitó trabajarla con intensidad durante años con absoluta entrega y múltiples renuncias, en esta dura tarea de formación resultó decisiva De Hidalgo, que consiguió recuperar con ella un tipo vocal extinguido desde hacía décadas: la soprano sfogato, aquella que restablecía la unidad perdida de esta cuerda, adaptando y flexibilizando su emisión a las necesidades propias de cada partitura, capaz de cantar todo tipo de óperas, desde las de coloratura hasta las puramente dramáticas.