CASABLANCA

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FOTO DE GONZALO MONTÓN MUÑOZ

lunes, 17 de agosto de 2026

 

PILAR NARVIÓN: UNA MUJER EN PRIMERA LÍNEA DE LA HISTORIA


           


Con Pilar Narvión. Pionera de la crónica política, el periodista turolense Juan Carlos Soriano recupera para la memoria colectiva la figura de una de las periodistas más relevantes y, paradójicamente, menos conocidas del periodismo español del siglo XX. Publicado por el Instituto de Estudios Turolenses dentro de su colección dedicada a los periodistas de la provincia, el volumen constituye tanto una aproximación biográfica como un ejercicio de reivindicación histórica de una profesional que abrió camino a varias generaciones de informadores.

            Nacida en Alcañiz, Pilar Narvión fue una auténtica pionera. En una época en la que las redacciones eran espacios casi exclusivamente masculinos, logró convertirse en la primera mujer que ejerció de cronista política en España, desarrollando una brillante trayectoria como corresponsal en Roma y París para el diario Pueblo, subdirectora de este periódico y posteriormente una de las voces más respetadas de la información parlamentaria durante la Transición. Su capacidad de análisis, su independencia de criterio y su extraordinaria cultura la convirtieron en una referencia para numerosos periodistas que la consideraron una auténtica maestra del oficio.

            Soriano aborda esta trayectoria con la cercanía de quien conoce profundamente a su protagonista y siente una sincera admiración por ella. El autor combina el rigor documental con una escritura ágil y accesible, construyendo un relato que trasciende la simple sucesión de datos biográficos para ofrecer también un retrato humano de la periodista. El resultado es una obra que permite comprender no solo la carrera de Narvión, sino también la evolución del periodismo español y europeo a lo largo de varias décadas decisivas.

            La estructura del libro sigue cronológicamente las diferentes etapas de una vida profesional extraordinaria. El primer capítulo, “Despertar precoz al periodismo”, muestra la temprana vocación de una joven que, desde sus años de formación, manifestó una curiosidad intelectual poco común y una firme determinación por dedicarse a una profesión que apenas ofrecía espacios para las mujeres. Soriano sitúa aquí los orígenes de una personalidad independiente y tenaz que sería fundamental para abrirse camino en un entorno dominado por hombres.

            El segundo capítulo, *La primera mujer en la redacción de Pueblo*, constituye uno de los núcleos más reveladores del libro. Narvión no solo accedió a una de las redacciones más influyentes del momento, sino que tuvo que demostrar diariamente su valía profesional en un contexto marcado por los prejuicios de género. Su incorporación al periódico representó un hito en la historia del periodismo español y anticipó una trayectoria caracterizada por la ruptura constante de barreras.

            Los capítulos dedicados a sus corresponsalías internacionales reflejan la dimensión europea de su carrera. En “Corresponsal en Roma: testigo del nacimiento de la Unión Europea”, Soriano muestra a una periodista situada en primera línea de algunos de los procesos políticos que transformaron el continente tras la Segunda Guerra Mundial. Desde la capital italiana siguió de cerca la construcción europea y los cambios que configuraron el nuevo mapa político del continente.

            Especial relevancia adquiere el extenso capítulo dedicado a París. “Corresponsal en París: Guerra de Argelia, fundación de la Quinta República, Mayo del 68 y la paz de Vietnam” presenta a Narvión como observadora privilegiada de algunos de los acontecimientos más decisivos del siglo XX. La periodista turolense fue testigo de la crisis colonial francesa, del regreso de Charles de Gaulle y la instauración de la Quinta República, de la revolución cultural y política que supuso Mayo del 68 y de las negociaciones que desembocaron en los acuerdos de paz de Vietnam. Soriano reconstruye estos episodios mostrando cómo la mirada de Narvión combinaba el rigor informativo con una notable capacidad interpretativa, rasgo que la distinguió entre sus contemporáneos.

            La dimensión más innovadora de la periodista aparece en el capítulo “Feminismo, cronista de la Transición y primera mujer española que dirigió un periódico”. Aquí confluyen varias de las facetas que explican su singularidad. Por un lado, su temprana sensibilidad hacia la situación de las mujeres y su defensa de una mayor presencia femenina en la vida pública; por otro, su labor como cronista parlamentaria durante la Transición democrática, etapa en la que alcanzó el reconocimiento definitivo de la profesión. A ello se suma un hito histórico frecuentemente olvidado: su condición de primera mujer española que asumió la dirección de un periódico, logro que confirma hasta qué punto fue una figura adelantada a su tiempo.

             El último capítulo, “Adiós al periodismo en el cénit de su carrera”, aborda una de las decisiones más sorprendentes de su trayectoria. Lejos de retirarse por agotamiento o falta de reconocimiento, Narvión abandonó la profesión cuando gozaba de un prestigio plenamente consolidado. Soriano analiza esta etapa final con sensibilidad y profundidad, mostrando a una mujer fiel a sus convicciones y poco inclinada a las servidumbres del poder o de la notoriedad.

            Uno de los mayores aciertos del libro es precisamente la capacidad de conectar la biografía individual con la gran historia. A través de las experiencias profesionales de Pilar Narvión, el lector recorre algunos de los episodios fundamentales de la Europa contemporánea: la construcción europea, la descolonización, la Guerra Fría, las transformaciones sociales de los años sesenta, la Transición española y la consolidación democrática. Narvión no fue únicamente una observadora privilegiada de estos acontecimientos; fue también una intérprete lúcida de su tiempo, capaz de explicar la complejidad política con claridad, profundidad y sentido crítico.

            La obra adquiere además un valor añadido al insertarse en una colección que busca rescatar y difundir la aportación de los periodistas turolenses a la historia de la comunicación. En este sentido, el libro no solo reivindica una trayectoria individual excepcional, sino que contribuye a enriquecer el patrimonio cultural y periodístico de la provincia de Teruel. Asimismo, permite descubrir a una profesional cuya importancia histórica resulta mucho mayor de lo que su escasa presencia en la memoria colectiva podría hacer pensar.

            En definitiva, Pilar Narvión. Pionera de la crónica política es una lectura recomendable tanto para los interesados en la historia del periodismo como para quienes desean conocer mejor la evolución política y social de la España contemporánea. Juan Carlos Soriano ofrece un merecido homenaje a una profesional que rompió barreras, abrió caminos y convirtió el periodismo en una forma de entender y contar la historia. El libro rescata con justicia una figura imprescindible para comprender la incorporación de las mujeres al periodismo de información política y reivindica el legado de una periodista que, desde Teruel, llegó a ocupar un lugar destacado en la historia de la prensa española y europea.

Juan Carlos Soriano, Pilar Narvión. Pionera de la crónica política, Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 2026.



viernes, 7 de agosto de 2026

 

EL MODERNISMO TUROLENSE AL ALCANCE DE TODOS


           


Con Arquitectura modernista en la ciudad de Teruel y provincia, Antonio Pérez Sánchez firma una nueva entrega de las Cartillas Turolenses, una colección concebida por el Instituto de Estudios Turolenses con una finalidad tan ambiciosa como necesaria: poner al alcance de cualquier lector los conocimientos fundamentales sobre la realidad histórica, artística, cultural y social de la provincia. Escritas por especialistas pero con un lenguaje claro, actual y accesible, estas publicaciones constituyen una valiosa herramienta divulgativa, útil tanto para el público general como para el ámbito educativo, sin renunciar en ningún momento al rigor científico.

            La elección del tema no podía ser más acertada. Si el mudéjar constituye uno de los grandes signos de identidad patrimonial de Teruel, el modernismo representa el otro gran tesoro arquitectónico de la capital y de numerosas localidades de la provincia. Ambos estilos sorprenden por la calidad de sus manifestaciones y por su excepcional estado de conservación. Con esta cartilla, el Instituto de Estudios Turolenses recupera, actualiza y amplía una línea de trabajo iniciada por Antonio Pérez con su ya clásico El modernismo en la ciudad de Teruel, obra publicada también por el Instituto de Estudios Turolenses agotada desde hace años y convertida en referencia indispensable para el estudio del tema. La nueva publicación nace inicialmente con vocación urbana, centrada en la capital, pero acaba extendiendo su mirada a toda la provincia, llenando así un vacío bibliográfico evidente, especialmente fuera de los estudios dedicados al modernismo de Alcañiz.

            El resultado es una síntesis rigurosa y muy bien estructurada que permite comprender tanto los fundamentos generales del movimiento modernista como sus manifestaciones concretas en el territorio turolense. El autor comienza abordando las distintas interpretaciones del modernismo y presentando a sus principales artífices, para después explicar de forma clara los principios estéticos que definieron este movimiento renovador. Especial interés tienen los apartados dedicados a las influencias de la Secesión vienesa, el Art Nouveau y la Escuela de Glasgow, corrientes que contribuyeron a configurar un lenguaje artístico internacional cuya huella puede rastrearse también en la arquitectura turolense.

            A partir de este marco general, la obra se adentra en la transformación experimentada por la ciudad de Teruel entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, una etapa de modernización urbana en la que surgieron algunos de sus edificios más emblemáticos. Antonio Pérez analiza el papel desempeñado por los principales arquitectos que trabajaron en la ciudad y estudia las diversas manifestaciones del modernismo local: la arquitectura religiosa, la arquitectura escolar y, especialmente, los edificios de viviendas que configuran buena parte de la imagen urbana del centro histórico turolense.

            Uno de los mayores aciertos de la cartilla es su ampliación al conjunto de la provincia. El recorrido por las distintas comarcas demuestra que el modernismo no fue un fenómeno exclusivo de la capital, sino una corriente que dejó ejemplos de notable interés en numerosos municipios. El lector descubre así las manifestaciones modernistas del Bajo Aragón y el Matarraña, con referencias a localidades como Calanda, Alcañiz, Calaceite, Cretas o Arens de Lledó; continúa por la comarca del Jiloca y la Comunidad de Teruel, con especial atención a Santa Eulalia y Villel; y concluye en Gúdar-Javalambre, donde se analizan ejemplos presentes en Albentosa, La Puebla de Valverde, Manzanera, Mora de Rubielos, Rubielos de Mora o Sarrión. Esta perspectiva territorial amplía considerablemente el interés de la obra y pone de relieve la riqueza y diversidad de un patrimonio a menudo poco conocido.

            Mención especial merece el extraordinario aparato gráfico que acompaña al texto. Lejos de constituir un mero complemento ilustrativo, las numerosas fotografías, planos y detalles arquitectónicos se integran plenamente en el discurso expositivo, facilitando la comprensión de los rasgos estilísticos descritos por el autor. El carácter visual de la publicación convierte la lectura en un auténtico recorrido por el modernismo turolense y multiplica su valor divulgativo.

            En definitiva, Arquitectura modernista en la ciudad de Teruel y provincia cumple plenamente los objetivos que inspiran la colección Cartillas Turolenses: ofrecer una síntesis solvente, accesible y atractiva sobre uno de los capítulos más singulares del patrimonio provincial. Antonio Pérez Sánchez logra condensar décadas de investigación en un volumen breve pero sustancioso, capaz de despertar el interés del lector no especializado y, al mismo tiempo, de servir como guía introductoria para quienes deseen profundizar en el conocimiento del modernismo turolense. Una publicación tan útil como necesaria para comprender mejor una de las expresiones artísticas que mejor definen la personalidad cultural de Teruel.