CASABLANCA

CASABLANCA
FOTO DE GONZALO MONTÓN MUÑOZ
Mostrando entradas con la etiqueta MARIA ALEGRE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MARIA ALEGRE. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de agosto de 2011

MARÍA ALEGRE GARCÍA (1910-2000): LA TORERA DE ARCOS DE LAS SALINAS (II)

María Alegre en la plaza de toros de Cartagena.
(Foto tomada de Crónica, 29 de julio de 1934)
   En 1934 era la novillera con más antiguedad en los ruedos y según algunos, la primera que toreó en la Plaza de Madrid, como veremos. En julio lo hizo en Villamayor de Santiago (Cuenca) con éxito, la crítica dijo de ella: "Estuvo lúcida con la capa, y con la muleta demostró su dominio del arte taurino. Fue ovacionada y cortó una oreja." Después logró un gran éxito en Cartagena y ya en agostó debutó en la Plaza de Toros de Madrid, dentro del espectáculo cómico taurino con el que viajaba, así, entre charlots, gordos, cuadros flamencos y joteros, hizo el paseillo junto con su compañera Manolita Tulla. En esta ocasión la crítica no se mostró tan favorable, si bien los comentarios, como se puede apreciar en está crítica del periódico La Libertad, eran paternalistas y claramente machistas: "Dos chicas agraciadas, María Alegre y Manolita Tulla, que abandonan las labores de la casa atraidas por el brillo de los carteles, sin tener en cuenta lo difícil de esta profesión. Y ellas, las dos, aunque valentoncillas, de conocimientos taurinos están, a la hora de ahora, un poco bajas de forma. Mataron dos bravísimos becerros de Manuel Santos, que se ofrecieron galantes en grado sumo con las jóvenes artístas, pues si bien las vieron infinidad de veces rodar por el suelo, ellos, generosos, supieron respetarlas. El público también magnífico,pues aunque consignó su protesta, no se ensañó con las dos artístas, en atención a su sexo."
   Ese mismo mes se presentó en Orihuela con los novilleros José Vicente y Curro Vargas, saliendo airosa del lance. En septiembre toreó en Mora de Toledo y Cervera (La Rioja), donde el comentarista local elogiaba su saber hacer con las siguientes palabras: "María Alegre gustó mucho por su figura y arrojo, siendo ovacionada constamente por su toreo fino y elegante, haciéndose acreedora a ser la única y verdadera 'torera' de cartel." No estuvo tan bien en Hellín.
Cartel de la plaza de toros de Ciudad Real
(Tomado del Libro La mujer en el mundo del toro)
   Una de sus actuaciones más destacadas tuvo lugar en la plaza de toros de Ciudad Real el 12 de mayo de  1935, en la que hizo el paseillo con el rejoneador Alfonso Reyes y una tal Greta, que hacía su debut ese día matando un becerro (de esta torera no se supo más). María despachó dos reses de la conocida ganadería colmenareña de Vicente Martíne
   Según sus recuerdos resumidos por el crítico taurino Aniceto Blasco, "en Aranjuez toreó una novillada con las hermanas "Palmeño" y recordaba que sus mayores triunfos los consiguió en plazas como Talavera de la Reina, Consuegra, Algecieras, San Roque, Cádiz, Murcia y Zamora."

María Alegre y Angelita Álamo. Plaza de toros de Toledo.
16 abril de 1935 (Foto tomada del libro La mujer en el mundo del toro)
    Otro éxito importante lo consiguió el 16 de abril de 1935, en la plza de toros de Toledo, donde compartió cartel con otra torera, Angelita Álamo.
   Con la guerra civil concluye su carrera, pues a su conclusión vuelve la prohibición para las mujeres, además, como ella misma reconoce, "habían pasado muchos años y las cosas estaban muy difíciles."
    Según sus declaraciones, nunca ganó una peseta, si bien tampoco le costó dinero su afición. Respecto a los hombres reconoce que siempre fueron atentas con ellas y trataron en todo momento de ayudarlas con sus consejos.
    María Alegre murió en Valencia el 25 de marzo del año dos mil.

BIBLIOGRAFÍA: BLASCO LAGUÍA, Aniceto: De toros... y de toreros de Teruel, Gráficas Teruel, 2003.
FEINER, Muriel: La mujer en el mundo del toro, Madrid, Alianza Editorial, 1995.

sábado, 13 de agosto de 2011

MARÍA ALEGRE GARCÍA (1910-2000): LA TORERA DE ARCOS DE LAS SALINAS (I)

   Decía Rafael García Antón, marido de la gran torera Juanita Cruz, que "una mujer puede ser torera, o torero, es lo mismo: cirujana o cirujano, médica o médico, ministra o ministro, aviadora, paracaidista, diputada, etc. Para torear lo que hace falta es tener valor o la decisión suficiente, sentir el arte del toreo en profundidad, saberlo interpretar..." Y si todos los taurinos están de acuerdo en que, en el toreo, los conocimientos técnicos, la habilidad y la inteligencia deben primar sobre la mera fuerza física, y si ya nadie pone en duda que las mujeres tienen todos esas cualidades, además del valor necesario, que como al soldado en la mili, se les supone, ¿por qué han sido y son tan pocas las toreras?  La respuesta es obvia: dentro del machismo imperante en todos los órdenes de la vida de épocas pasadas  -en la actualidad no del todo superadas- en éste mundo del toro se impone sobremanera a machamartillo y la presencia de la mujer se ha visto con la sonrisa distante, complaciente de la mera anécdota: eran las señoritas toreras.
  Parece ser que ya en el siglo XVIII se  documentan mujeres toreras, pero cuando de verdad se produjo su incorporación a los ruedos de forma masiva fue durante  los años de la Republica, pues con su llegada se acaba con 35 años de expresa prohibición. Según los entendidos, durante estos años hubo no sólo un aluvión de mujeres toreras (realmente llegó a haber inscritas como toreras unas sesenta señoritas en la Asociación de Matadores y Novilleros, y podríamos incluir una lista bastante larga de nombres), sino también algunas de verdadero mérito. Así, “Las Hermanas Palmeño”, Enriqueta y Amalia Almenara y, sobre todo, Juanita Cruz (a este respecto véase PRESENCIA DE LA MUJER EN LA FIESTA DE LOS TOROS y BLANCO Y ORO). El libro de Muriel Feiner, La mujer en el mundo del toro (Madrid, Alianza, 1995),si bien de nuestra torera prácticamente no dice nada, resulta indispensable para acercarse con rigor al tema.
    María Alegre García nació en Arcos de las Salinas en 1910. De muy joven se fue a vivir a Barcelona, donde su afición la llevó a la escuela de tauromaquia del torero Pedro Basauri, "Pedrucho". Con él dió sus primeros pasos en el mundo del toro debutando en Alicante integrada en un espectáculo cómico musical. Veinticinco pesetas pagó por el alquiler de ese su primer traje de luces. La crítica fue favorable y se expresó en los siguientes términos: "Las señoritas toreras, Manuela Tulla y María Alegre estuvieron superiores con el capote... Manuela y María viéronse obligadas a dar dos vueltas al ruedo para corresponder a las ovaciones que les tributó el público..."
   Siguieron toda una serie de festejos formando parte del espectáculo denominado la Revue Taurina, dirigido por el mencionado torero, por tierras gallegas y portuguesas. En declaraciones al critico taurino turolense Aniceto Blasco, cuenta la graciosa anécdota de que en Vigo tuvieron que torear en el campo de fútbol de la localidad en una improvisada plaza de madera.
    Posteriormente, recomendada por Pedrucho, participó en los festejos que por toda la geografía nacional organizaba la empresa madrileña Imprenta Torerías, hasta este momento siempre sin picadores. Por ejemplo, el 16 de abril actuó junto con Angelita Álamo en Toledo.
    Sus primeras dos orejas las cortó en la plaza de Ronda el 23 de mayo de 1933. Poco después, en Almadén, volvería a cortar dos orejas, plaza en la que toreó acompañada por Carmen Marín y Angelita Álamo. En el mes de julio resultó herida leve en un dedo en la plaza de Murcia.
    En las citadas declaraciones, le confesaba a Aniceto Blasco que el día que más miedo pasó fue en Huesca, donde tuvo que lidiar toda una corrida con novillos que por sus hechuras eran ya verdaderos toros, pero con orgullo torero acabó con ellos de sendas estocadas, pues a su juicio, de todas las suertes del toreo, la espada era su fuerte.