CASABLANCA

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FOTO DE GONZALO MONTÓN MUÑOZ

domingo, 8 de junio de 2014

LA REVISTA CULTURAL TURIA (1983-2013). UN EJERCICIO DE PLURALIDAD INTELECTUAL EN ESPAÑOL (II)

Un poco de historia


            El número 0 de la revista cultural Turia apareció en 1983, con patrocinio del Ayuntamiento de Teruel (más tarde sumaría el de la Diputación Provincial, a cuyo organismo autónomo, Instituto de Estudios Turolenses, se encuentra adscrita desde 1987. En 1992 se sumó el Gobierno de Aragón), dirección del por entonces jovencísimo escritor Raúl Carlos Maícas y un consejo asesor formado por la profesora y escritora Ana María Navales (quien, a partir de 1990 fue co-directora hasta  el año de su muerte en 2009), el arqueólogo Francisco Burillo, el escritor y periodista Federico Jiménez Losantos y el escultor Pablo Serrano (1908-1985). De esta forma comenzaba su andadura la mayor aventura cultural turolense de finales del siglo XX (hay quien la ha calificado como la Revista de Occidente aragonesa).
Hoy continúa su periplo convertida en la decana –más que centenaria en números- de su género en Aragón y casi me atrevería a decir que de España, consolidada como una de las más prestigiosas revistas del panorama español: su periodicidad fue semestral hasta 1990, fecha en que pasó a editarse tres números al año; las 83 páginas de aquella primera entrega se han ampliado hasta las más de 500 actuales; las 225 españolísimas pesetas de su coste inicial se han convertido en los 12 europeos y cuestionados euros de nuestro incierto presente económico; sus doce primeros colaboradores se han multiplicado hasta casi el centenar en cada entrega y son muchas más de mil las firmas que han contribuido con sus trabajos a confeccionar hasta el momento sus ciento ocho números.
La evolución de la estructura de la revista ha sido la siguiente: el número 0 lo conformaban cinco secciones: Literatura, Pensamiento, Conversaciones, Sobre Aragón y Cuadernos turolenses. En el número 1 Literatura pasó a denominarse Letras, la cual, desde el número 9 se subdividió en Letras y Taller, separando de esta manera los estudios literarios de la creación propiamente dicha, creándose también una nueva de explícito nombre: Poesía. En el número 1 también se incorporó una sección que se mantendrá en continuo crecimiento entrega tras entrega, nos referimos a La Torre de Babel, dedicada a la crítica de libros. En el 4-5 se incorporó el Cartapacio, eje central de la revista en forma de monográfico dedicado a un personaje relevante de la cultura universal e integrado a su vez por diferentes trabajos de especialistas que lo estudian desde varias perspectivas. En el número 19 se incorporó La Isla, comentarios sobre la actualidad en forma de dietario del propio director de la publicación, Raúl Carlos Maícas, origen de sus diarios Días sin huella y La marea del tiempo.
Como se puede comprobar, las cinco secciones iniciales se han duplicado y conforman un sumario con diez apartados que contienen textos de creación -tanto narrativa como poética-, estudios literarios, ensayos, entrevistas y comentarios sobre la actualidad cultural y una cada vez más extensa sección dedicada a la  crítica de libros, que la convierte en un muestrario inigualable e imprescindible para seguir y conocer lo mejor que se ha publicado en los últimos treinta años en España.
En conjunto, el elemento aglutinante de tan heterogéneo material es la calidad de las colaboraciones y el prestigio de sus autores, siempre nombres de primera fila dentro del ámbito cultural en el que trabajan y del territorio intelectual en el que se mueven: desde lo local, pasando por lo regional y nacional, hasta llegar a lo universal.
En suma, la sobria y un tanto famélica revista de los primeros números ha devenido en la oronda publicación de hoy con carácter y formas de libro, digna de ser coleccionada, y cuya digestión intelectual para cualquier lector puede llevarle no sólo días, sino semanas de intensa y placentera lectura.
            Como se puede suponer, el camino no ha sido fácil y las dificultades, especialmente las económicas, fueron -y están siendo, me consta- enormes. De hecho, en los últimos años se han debido buscar patrocinadores, tanto públicos como privados, más allá de las instituciones aragonesas, para lograr aportaciones complementarias. Hasta la fecha la tenacidad de su dirección ha conseguido sortear todo tipo de obstáculos, su fe en el proyecto y, sin duda, su fidelidad a unos principios programáticos que, desde la primera entrega, han regido el curso de esta revista que nació con el propósito de constituirse en “un ejercicio válido de pluralidad intelectual”, de conjugar lo local con lo universal y de trabajar desde y por la tierra de Aragón sin perder de vista el mundo.
            Estas han sido y siguen siendo las claves de su éxito y de su heroica supervivencia, un auténtico fenómeno cultural -¿milagro?- turolense que se distribuye por toda la geografía nacional e internacional por suscripción,  pertenece a la Asociación de Revistas culturales de España (ARCE), mantiene intercambio con las más prestigiosas universidades del mundo y fue Premio Nacional de Literatura de Fomento de la Lectura (2002), por su vocación de apertura a la cultura universal, entre otros muchos reconocimientos.
            La revista celebró el año pasado sus 30 años de vida con la creación de una web que permite el acceso abierto y gratuito a los contenidos más destacados de la edición impresa, así como también contribuye a su difusión y venta (http://www.ieturolenses.org/revista_turia/). Dadas las características y la distribución nacional e internacional de Turia, la nueva web funciona como una plataforma digital para que cualquier lector interesado pueda conocer más y mejor la revista y disfrutar de los textos que publica. Funciona también como tienda virtual, lo que facilita conocer y adquirir cualquiera de los números publicados, así como suscribirse online. 

            También está presente en Facebook. Su enlace es https://www.facebook.com/pages/Revista-Turia/373833962736088, lo que le permite ir ofreciendo una nueva posibilidad de acceder a sus contenidos. Textos e imágenes en abierto que pueden ser comentados por los lectores, fomentándose así un diálogo enriquecedor entre todos aquellos que hacen posible su publicación.           

jueves, 5 de junio de 2014

LA REVISTA CULTURAL TURIA (1983-2013) UN EJERCICIO DE PLURALIDAD INTELECTUAL EN ESPAÑOL (I)

      Esta colección de entregas que iniciamos ha sido publicada en forma de artículo por la prestigiosa revista estadounidense Cuadernos de ALDEUU,editada por la Asociación de Licenciados y Doctores Españoles en Estados Unidos. Se trata de una de las publicaciones universitarias más apreciadas por los hispanistas norteamericanos y en ella los miembros de la citada entidad o colaboradores seleccionados publican, tanto en español como en inglés, artículos y reseñas, artículos, notas, trabajos de creación y reseñas sobre temas relativos a España y el mundo hispánico. A este respecto puede consultarse ALDEEU


Una revista cultural es un termómetro de las letras de un país, su existencia es una radiografía de la misma cultura en la que arraiga o muere. La trayectoria vital de Turia supone un precipitado esencial de las letras, el arte y el pensamiento de los últimos treinta años en la España del cambio democrático, del falso triunfo económico, del gigante con pies de barro que hoy sufre y comienza a reconocer su realidad sobrevenida de nuevo rico arruinado.
Su nacimiento en la capital de provincia más pequeña de España nos habla de una lucha por la visibilidad y la libertad creativa no siempre bien asumida por las grandes ciudades más próximas –Zaragoza- en la incipiente democracia española a la hora de lograr una verdadera descentralización cultural.

Que una revista con el perfil integrador e independiente que siempre ha caracterizado a Turia naciera fuera de Madrid y Barcelona fue todo un atrevimiento. De ahí los escasos pero significativos ataques recibidos durante sus primeros años de existencia, relativos a su falta de coherencia en la línea editorial, a la ausencia de compromiso político partidista. Turia, para algunos medios fuertemente ideologizados,  no era sino una publicación miscelánea sin demasiado sentido y sin un claro objetivo. Por ello, manifestaron con claridad la inicial incomprensión de sus críticos hacia uno de sus principios esenciales y que ha garantizado su dilatada trayectoria: su pluralidad intelectual, su pretensión de ser una revista de fondo, literaria, de pensamiento, capaz de fijarse en lo más próximo -lo turolense y aragonés- hasta lo más universal, constituyéndose de esta forma en un ejercicio de convivencia que demuestra con su persistencia, como han venido reconociendo a lo largo de la historia los grandes nombres de las diferentes artes, que lo universal no es más que lo local sin fronteras. 

lunes, 2 de junio de 2014

PEDRO PABLO VICENTE MONZÓN:"ESPLICACIÓN DEL SISTEMA DECIMAL DE PESAS Y MEDIDAS Y MONEDAS LEGALES" (1853)

El Museo Pedagógico de 
Aragón, dirigido magníficamente por el 
profesor Víctor Juan Borroy, ha recuperado 
en edición facsímil digital el libro del maestro
republicano de Sarrión, Pedro Pablo Vicente 
legales, publicado en 1853. Un libro 
realmente curioso que se puede descargar
gratuitamente en el siguiente enlace: 
         



A este respecto también pueden consultar PRESENTACIÓN LIBRO

Y esta tertulia radiofónica en la que hablan sobre el libro Miguel Mena, Antón Castro, Pepe Melero y Víctor Juan Borroy en A VIVIR ARAGON 25-05-14 a partir del minuto 29 aproximadamente. 

Espero que lo disfruten tanto como yo. Les dejo con un artículo de Víctor Juan, aparecido en el Suplemento Escolar del Heraldo de Aragón:






sábado, 17 de mayo de 2014

ARTÍCULO DE ANTÓN CASTRO SOBRE ELVIRA DE HIDALGO EN EL HERALDO

Como complemento a mis entradas a la persona de Elvira de Hidalgo, aquí dejo el artículo que el maestro Antón Castro escribió sobre la diva de Valderrobres el verano pasado. Que lo disfruten. 


Una muestra genial de la joven Elvira cantando "La paloma" en griego, país que la acogió y en el que trabó amistad con la malagroda María Callas, cuánto de sí misma le dio: fue maestra, amiga, consejera, casi una madre para la diva griega.



viernes, 9 de mayo de 2014

UN ERÓTICO CADÁVER EXQUISITO.RESEÑA DE "ROCÍO ERÓTICO".

El artista visual, diseñador gráfico y activista cultural, Paco Rallo, es el autor del proyecto y el editor de Rocío Erótico, una obra coral en la que participan sesenta y cuatro creadores, entre escritores y artistas visuales de  ambos sexos, en paridad casi absoluta, con mezcla de edades, tendencias artísticas y procedencias geográficas, todos ellos invitados a participar en una cita a ciegas creativa, con la única premisa de que su aportación, visual o narrativa, girara en torno al tema del erotismo y con unas mínimas condiciones técnicas: para los escritores la extensión máxima del microrelato no debía superar los 1200 caracteres,  y para los autores de los dibujos el formato debía ser cuadrado de 21 x 21 cm., con la previsión de que su posterior reproducción sería a una tinta. El resultado es un erótico cadáver exquisito en forma de libro de factura excelente y cuidada edición digno de figurar en las colecciones de los erotómanos más exigentes. A la calidad de la extensa nómina de artistas invitados, se suman los dos magníficos trabajos introductorios de los especialistas en sus respectivas materias como son el escritor Javier Barreiro y el crítico de arte Juan Ignacio Bernués.

PACO RALLO EN LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO EN TERUEL

            La idea es brillante, el erotismo y  el microcuento –prosas poéticas, poesías en prosas, tanto monta-, casan tan bien como el tabaco y el alcohol, pues de alguna manera, el erotismo es al sexo lo que el microcuento a la narrativa: esencia e intensidad. La narrativa breve -el microcuento, microrrelato, minicuento, minificción, nanocuento o como se les quiera llamar- guarda una semejanza natural con el placer, o mejor dicho, con el clímax del placer, pues quizá el microcuento tenga algo de orgasmo intelectual, de fogonazo iluminador, de eyaculación creativa, en la que se combinan la esencial velocidad con la intensidad, en su caso lingüística y de densidad semántica.
            Pero, ¿qué entendemos por erotismo? Me gusta mucho la definición de Octavio Paz citada por José Ignacio Bernués en su introducción: el erotismo es “la poesía de la sexualidad”. Por mi parte, y siguiendo con Octavio Paz, añadiría que “erotismo es sexo y pasión, no en bruto, sino trasfigurados por la imaginación: rito y teatro.” Es decir, el erotismo no hace referencia unívoca al mundo de las cosas, al referente, sino a la realidad de la ficción que él mismo crea, a la irrealidad por tanto: el erotismo no denota, evoca; el erotismo no imita, crea; el erotismo pone en funcionamiento mecanismos de re-presentación, de re-creación de la realidad y está situado en el plano de la ficción, sobre todo,  en el del sueño, o deberíamos decir mejor del ensueño, en ese sentido sadiano-buñueliano que libera la imaginación de todo pecado. Así, de esta forma, en el erotismo el lenguaje pasa de designar a expresar, a sugerir, a evocar experiencias sexuales o relacionadas con el sexo plenas de sentido, sentimiento y emoción. En román paladino, lo que quiero decir es que un texto es erótico en la medida que alcanza una importante calidad literaria, considerada solo a partir de la escritura, al margen de todo prejuicio moral, político o religioso y no insulta ni agrede al lector considerándolo como un ser carente  de imaginación. En suma, el erotismo es un arte pleno de imaginación, delicadeza, esfuerzo y creatividad al servicio de algo tan natural como el sexo
           

Valerie Campos. Pijamada, 2013. Lápiz grafito sobre papel.




Esta es la óptica con la que debemos encarar Rocío erótico, que se abre con un relato
provocador,verdaderamente duro, crítico y sin concesiones, “Primicomulgante”,  una auténtica patada en sus partes a la Iglesia.  Después los textos se remansan y como en cualquier antología, no todos tienen la misma calidad, pero el nivel medio es más que aceptable y, de hecho, hay un nutrido grupo de ellos a mi juicio memorables, que ofrecen los rasgos que caracterizan al conjunto. Pondré como ejemplo algunos, sin intención de infravalorar al resto.  En “Entre las piernas”, Elena Santolaya, juega a engañar al lector y a sorprenderlo con un inesperado giro final; en “Las puertas del Paraíso”, Paco Rallo sugiere mediante un lirismo contenido una fantasía erótica elidida y aludida en su final; en “Galería de la Academia”, Luisa Liberio, siguiendo con las alusiones artísticas, si antes con Paco eran “las puertas doradas del paraíso de Giberti”, ahora, la autora convierte al David de Miguel Ángel en el “amante más hermoso de todos los tiempos”, y no le falta razón; en “Trazarte”, Iguázel Elhombre, escribe una poesía en prosa de hondo calado; suficientemente explícito resulta el título del relato de Milagros Angelini, “Instrucciones de uso” , que no requiere más comentario si hablamos de sexo y desde el punto de vista de una mujer; en “La criatura”, Raúl Herrero reescribe el clásico de Mary Shelley desde la visión atormentada del propio monstruo necesitado de compañera y el deseo sexual del propio creador por su criatura; por su parte, Ángel Petisme, rinde un humorístico y rítmico homenaje a Nabokov con su particular “Lolita”, en este caso  prostituta de una lupanar monegrino asada de caló; en “Retrato”, Francisco Julio Donoso rememora con meticulosidad tan literaria como reconocible una primera vez descrita con precisión naturalista; en “Despedidas” Rafael Notivol narra una historia sarcástica de amor y desamor, de sexo, pasión y abandonos.
            Repito que no quiero ser injusto con los numerosos cuentos que no he mencionado, obligado por las restricciones de tiempo que me impone mi papel de presentador, basten los  brevemente comentados para mostrar no sólo la solidez del conjunto sino la diversidad de los tonos y  temas: desde el realismo con denuncia social del citado “Primicomulgante” o la impregnación fantástica y onírica, pasando por la ironía y el humor o la destreza metaliteraria y el gusto por el experimento, hasta llegar a textos de hondo lirismo bien dosificado; hay cuentos fetichistas, homosexuales, obsesivos, etc. Son también numerosos los cuentos que suponen de una u otra forma un homenaje a escritores consagrados, como el ya citado de Petisme a Nabokov, el de Miguel Ortiz al poeta Apollinaire, el de Milagros Angelini a Marguerite Duras o el de Charo de la Varga a Monterroso.
            Pero que no se engañe el lector, de estos cuentos decimos que se leen en pocos minutos, y es cierto, parece el género ideal para ese lector moderno al que, piadosamente, le atribuimos una sola carencia: la de tiempo. Así pensamos y seguramente estamos en lo cierto, pero digo, que no se engañe nadie, todos sabemos que esos minutos exigen mucho, y que no todo el mundo está dispuesto a un esfuerzo de concentración tan intenso y tan breve. Si el escritor de cuentos es un corredor de velocidad, el lector está obligado a correr tanto como él y en muchos casos a realizar series de varias relecturas para desentrañar el fondo del relato.

            En definitiva, este libro es un erótico cadáver exquisito en forma de libro de factura excelente y cuidada edición digno de figurar en las colecciones de los erotómanos más exigentes, solo su portada vale un Potosí.

jueves, 1 de mayo de 2014

BUÑUEL EN ANÉCDOTAS: ENSAYO DE UN CRIMEN


En Ensayo de un crimen (La vida criminal de Archibaldo de la Cruz) (1955), Buñuel contrapone continuamente erotismo y muerte -Eros y Tanatos-, obsesión típicamente buñueliana. En la película mueren cinco mujeres relacionadas con el protagonista, pero, como se suele decir, la realidad supera a la ficción y la actriz que encarna a la tercera difunta, Lavinia, papel interpretado por la actriz mexicana de origen checoslovaco, Miroslava Stern, se suicidaría pocos días después, parece ser que llevada por una fuerte depresión al conocer la noticia de que su amante, Luis Miguel Dominguín, se había casado con Lucia Bosé. El actor que interpretó a Archibaldo, Ernesto Alonso, contó en el documental A propósito de Buñuel, lo deprimida que estaba la actriz durante todo el rodaje, producto de las dificultades sentimentales con el torero casanova -recordemos sus romances con Ava Gadner, María Felix o Rita Hayworth, etc.- La actriz fue incinerada tras su fallecimiento, convirtiendo en premonitoria la escena en la que Archivaldo lanza a las llamas de un horno crematorio el maniquí de cera que reproduce fielmente los rasgos de Lavinia, a la que hubiera quemado realmente de no haber irrumpido unos turistas oportunamente en la casa del protagonista. Esta película ha sido homenajeada por varios grandes directores, Almodóvar entre otros.

A quienes no les guste esta versión, pueden recurrir a otra especulación sobre la misteriosa y nunca esclarecida muerte de la mencionada actriz, más mundana si se quiere, pero no por ello menos interesante: toda una historia de espías. Puede verse en WIKIPEDIA .