CASABLANCA

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FOTO DE GONZALO MONTÓN MUÑOZ

sábado, 7 de abril de 2018

ACTIVIDAD DE PRESENTACIÓN PROGRAMA ENSEÑARTE: LA CANCIÓN DE AUTOR EN ESPAÑA, POR JOAQUÍN CARBONELL. CHARLA-DEBATE MUSICALIZADA






El pasado 27 de marzo, el cantautor Joaquín Carbonell realizó  encuentros con los alumnos del Centro de Adultos Isabel de Segura IES Francés de Aranda y Santa Emerenciana, dentro de los actos de presentación del programa ENSEÑARTE de la Dirección General de Cultura y Patrimonio con el que se pretende acercar las diferentes artes a los estudiantes de enseñanzas medias siempre de la mano de profesionales de reconocido prestigio.



Carbonell creció a la sombra de José Antonio Labordeta, al que considera maestro y mentor. Fue alumno suyo en el instituto de Teruel y formó parte de la conocida como Generación Paulina. De él captó la sensibilidad para retratar en canciones el entorno áspero y duro de su patria aragonesa. Así nacieron cuatro discos que se editaron entre 1976 y 1980 (Con la ayuda de todos, Dejen pasar, etc.)
Aquí dejo un la canción, ya mítica, dedicada a la extinta peseta, incluida en su primer disco: 




De hecho, fue uno de los creadores, en 1970, junto a Labordeta, del movimiento Nueva Canción Aragonesa, que gozó de una destacada popularidad en toda España. Posteriormente, ha publicado hasta diez discos más. Su último CD es el titulado El carbón y la rosa.
Aquí su canción "Llámame", incluida en su último disco: 



Aunque siempre se le presenta como cantautor, Carbonell en realidad es un escritor en el más amplio sentido de la palabra que canta y compone. De hecho ha desarrollado una extensa carrera como periodista (en El Día y El Periódico fundamentalmente, y ha colaborado con radios y televisiones). Como escritor ha cultivado desde las biografías (Cien años de jota: el Pastor de Andorra, Pongamos que hablo de Joaquín. Una mirada personal, Querido Labordeta). El humor con una tetralogía de libros que añadieron una mirada desenfadada y socarrona sobre Aragón ( Proyecto de Estatuto de Autonomía plan B; Gran enciclopedia de Aragón preta; Aragón a la brasa y Aragón sin empalmes) La novela, con El Artista  y Un tango para Federico,  y la novela juvenil con Las estrellas no beben agua del grifo y Hola, soy Ángela y tengo un problema. Y también varios poemarios como Misas separadas y Laderas de ternero



En esta ocasión, acompañado a la guitarra por José Luis, con su mirada personal y apoyándose en su propia experiencia como periodista, repasó la historia de la Canción de Autor, desde sus inicios como movimiento musical de contenido reivindicativo hasta nuestros días. Así, recorrió los hitos más destacados de este fenómeno musical:


·         -Primera grabación de una nueva canción española 1964. Paco Ibáñez graba en París un disco donde se pone música a destacados poetas españoles.

·       -Joan Manuel Serrat graba en 1965 el disco Una guitarra. Canciones en catalán que suponen un giro sustancial en la música catalana.

·         -Desarrollo por contagio en el resto de las regiones españolas. El fenómeno se extendió por el País Valenciano, Andalucía, Asturias, Extremadura, Canarias, etc.

·      -La Nueva Canción Aragonesa surge con José Antonio Labordeta en 1969. 


Aquí subo unas cuantas foticos de las dos charlas musicalizadas, en las que interpretó canciones de Paco Ibáñez, Víctor Manuel, Serrat, Labordeta y Sabina. Verdaderamente magnífico e inolvidable.


FOTOS DEL FRANCÉS DE ARANDA DE TERUEL













FOTOS DEL IES SANTA EMERENCIANA






domingo, 25 de marzo de 2018

RESEÑA DE "MASATS. BUÑUEL EN VIRIDIANA"

RETRATO DE LA SOLEDAD CREATIVA O EL ARTE DE HACERSE INVISIBLE


Primero fue la exposición Masats. Buñuel en Viridiana, en el museo Pablo Serrano de Zaragoza, luego llegó el libro homónimo, una coedición de Prensas Universitarias, el Gobierno de Aragón, el Centro Buñuel Calanda y la Universidad Oberta de Calalunya. En cierto modo se puede considerar el catálogo de la misma, pero al mismo tiempo es una monografía con la que se inicia la Colección Luis Buñuel. Cine y vanguardias.
Toda buena fotografía esconde pequeñas píldoras de información en su presentación y supone un reto, un esfuerzo añadido al espectador para vislumbrar, para tratar de ver más allá de la literalidad de lo representado, en este caso, como las cebollas, tienen distintas capas, para al final formar un todo único, un caleidoscopio que refleja en imágenes el complejo mundo interior creativo de Buñuel a la hora de encarar un proyecto cinematográfico. Aquí es donde acuden en nuestra ayuda los textos de Antonio Ansón, Amparo Martínez y Agustín Sánchez Vidal, incluidos en la publicación a modo de muletas con las que ayudar al profano a caminar de la mano de Masats por el rodaje de una de sus películas más emblemáticas.

El texto de Antonio Ansón, “Masats o el fotógrafo invisible”, nos  explica cómo, con la ayuda de los hermanos Saura, el en esos momentos incipiente fotógrafo catalán se coló en el rodaje de Viridiana y se hizo invisible para hacer el retrato de la soledad del creador “absorto, ausente del resto del mundo, dentro de su trabajo. A solas.” Viridiana es la excusa, la soledad de Buñuel el motivo. Luego nos resume la trayectoria vital y profesional de Masats, destacando su importancia en la fotografía documental española de finales de los cincuenta y  principios de los sesenta.

Por su parte, Amparo Martínez, en “La seducción de la libertad. Buñuel en Viridiana”, nos expone con claridad el maquiavélico plan urdido para burlar la férrea censura, consistente en trabajar dos guiones técnicos, uno, el que le entregó a modo de cebo para esquivar sus exigencias y, otro, el que de verdad rodó, una auténtica bomba de relojería con nombre de beata.
Amparo concluye su revelador artículo descubriendo la clave última de la libertad creativa de Buñuel y nos las da en forma de respuesta del realizador a su colega de profesión, Nicholas Ray, quien durante el transcurso de una cena le preguntó por el secreto de su absoluta independencia dentro de una industria con tantas ataduras y supeditaciones, a lo que el aragonés respondió para su desconcierto: “Pido menos de 50.000 dólares por película”.
Cierra estas guías esenciales el trabajo de Agustín Sánchez Vidal, “El sexo de la cámara”, en el que el especialista en Buñuel se formula una serie de preguntas sobre el film (por qué ha resistido tan bien el paso del tiempo cuando incluso desde la escritura del guion fue tachada de anticuada; cuál fue la causa de la diferencia de trato y recepción con la coetánea de Berlanga, Plácido, no menos crítica con la caridad cristiana y, por último, por qué no gustó tampoco a ciertos sectores de la izquierda), sus respuestas nos revelarán algunas de las claves fundamentales para comprender su universo fílmico.


El libro, bien editado, pero sin lujos ni alardes, se cierra con las fotografías de la colección agrupadas en cinco momentos del rodaje que nos muestran las diferentes actitudes y estados de ánimo del director al dar los últimos retoques al guion, interactuando con el equipo técnico, ante la cámara y trabajando en exteriores e interiores. Masats se nos muestra como un cazador de imágenes natural e innato, en ellas destaca sobremanera la ausencia de lo superfluo, su sencillez, la eliminación de todo aquello que turbe o impida la redondez del mensaje, definiendo con sobria perfección el contexto, su “ahora” y “aquí”, pero siempre insinuando algo más, sugiriendo otras posibles lecturas, sembrando en el espectador la semilla de la reflexión. Podríamos afirmar que su concepto fotográfico es austero, similar en cierto modo a la forma de rodar de Buñuel, tendente siempre a simplificar y a economizar costes.
Masats. Buñuel en Viridiana nos presenta a dos genios trabajando en sus respectivas artes frente a frente y nos ayuda a entenderlos un poco mejor.

Antonio Ansón y Amparo Martínez Herranz (eds.), Masats. Buñuel en Viridiana, Zaragoza, Prensas Universitarias, Gobierno Aragón, Universidad Oberta de Catalunya, 2017.


martes, 20 de marzo de 2018

RESEÑA DE "A CIELO ABIERTO", DE ANTONIO ITURBE



UNA NOVELA DE ALTOS VUELOS


Antes de iniciar su lectura, lo primero que llama la atención de A cielo abierto es la paradoja que se establece entre su extensión -624 páginas- y el Premio del que resultó ganadora el pasado 2017, el de Novela Breve de Seix Barral. Pero que nadie se asuste, desde su primera línea, la narración despega, cobra altura y vuela con fluidez por el cielo de la literatura gracias a la ligereza de su estructura: una historia clara y sencilla expuesta mediante pequeños capítulos; a la propulsión de un potente motor de acción continua llena de aventuras y lances de todo tipo (tormentas, accidentes, supervivencias al límite de la resistencia, rescates, secuestros, amores y desamores, sexo, etc.); a la lograda aerodinámica de su prosa armónica, plagada de brillantes metáforas, frases rotundas y diálogos creíbles; y a una tripulación compuesta por tan heroicos como atractivos personajes, si se quiere un tanto arquetípicos, pero siempre reales -y tan reales-, como que han sido tomados de la vida misma: Saint-Exupéry y sus amigos y camaradas Jean Mermoz y Henri Guillaumet.

El escritor zaragozano Antonio Iturbe narra en A cielo abierto la vocación irracional -casi suicida- de estos pioneros de la aviación comercial surgidos en primera instancia de la militar de la Primera Guerra Mundial, y retrata la épica de esa edad de oro de la aeronáutica que va desde los años veinte del pasado siglo a los cuarenta (concretamente hasta 1944, fecha de la desaparición durante una misión aérea del escritor), plagada de incidentes heroicos en sus vuelos y humanos en sus pasos por la tierra (de alguna manera los protagonistas son poetas del aire que naufragan en la prosa de la vida). Se trata de un canto a la amistad, a la pasión por volar y al goce de vivir y amar intensamente en cualquiera de sus formas.

Para Iturbe la narración sigue contando y en A cielo abierto mezcla el relato de aventuras, las historias de amor y sexo y ciertos componentes de novela psicológica que enriquecen el ritmo continuo de la acción con reflexiones profundas de pensamiento sobre el sentido del deber, el valor, etc., y la exploración de sentimientos como la soledad, el compañerismo, etc. Todo ello narrado con estudiada técnica cinematográfica, para que el lector vea más que lea y vuele con sus protagonistas por medio mundo, pero también se abisme al precipicio de la naturaleza humana, en este caso fundamentalmente de la atractiva personalidad del autor de El Principito.

Antes de despegar, volar siempre es un reto y se imponen los miedos, pero no teman, cojan la nave de Iturbe y pónganse en sus manos, relájense, siéntanse cómodos, respiren hondo y… a volar A cielo abierto. Sin duda disfrutaran de la experiencia. 

Antonio Iturbe, A cielo abierto, Seix Barral, 2017.

RESEÑA PUBLICADA EN EL SUPLEMENTO DEL DIARIO DE TERUEL, ESPEJO DE TINTA