CASABLANCA

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FOTO DE GONZALO MONTÓN MUÑOZ

sábado, 2 de junio de 2018

DOMINGO GASCÓN Y GUIMBAO EN ANÉCDOTAS (III)


DE BARBERO Y ALMACENISTA DE PELO A ARTISTA DEL CABELLO

Entre los regeneracionistas turolenses, Domingo Gascón y Guimbao fue el mayor dinamizador social y el más beneficioso para el progreso de la provincia. Nació en Albarracín en 1845 y falleció de “colapso cardiaco” el 29 de agosto de 1908 en Madrid.

Estudió en Albarracín, Mora de Rubielos y Valencia. Dejó de estudiar al concluir el bachillerato y como varios de sus hermanos, se dedicó a la profesión de su padre, pero sólo en la faceta de barbero-peluquero, dejando a un lado la de cirujano, para la que no estaba preparado. Tras una etapa juvenil y revolucionaria en Valencia, a comienzos de la década de 1870, el futuro cronista creó en Madrid pequeñas industrias relacionadas con aquellos gremios que alcanzaron cierto renombre, viajaba a París para mantenerse al día en cortes de pelo y peinados, al tiempo que luchaba por el gremio de los peluqueros. 

En el siglo XIX, alrededor del pelo se creó una especie de culto que hizo proliferar el arte realizado con cabello. Igual servía para recordar a una persona amada y ausente que a un familiar difunto, de alguna manera se consideraba como una forma de retrato muy personal.

Objeto decorativo hecho con cabellos.
From the collection of John Whitenight and Frederick LaValley.
Image courtesy John Whitenight and Frederick LaValley.
Photograph by Alan Kolc.

Establecido en la plaza de Santa Catalina se anunciaba en 1877 como almacenista de cabellos de todas clases, premiado en cuantas exposiciones participaba, entre ellas la Aragonesa de 1868, en la que asociado con sus hermanos obtuvo medalla de bronce. Utilizando cabellos como materia prima, Domingo Gascón confeccionaba cuadros de paisajes, bodegones, retratos, imágenes, escudos, rizos y también complementos para panteones, tumbas y mausoleos. Algunos de sus trabajos artesanales los presentaba sobre soportes de cristal, nácar, marfil o metales preciosos según el poder adquisitivo de los clientes. La prensa diaria madrileña elogió varios de sus retratos, entre ellos el ejecutado sobre marfil para el marqués del Duero. En esta etapa de su vida el futuro cronista se autodefinía a través de anuncios en periódicos como “artista en cabellos”.

Adorno hecho con pelo

En 1873 Domingo Gascón fundó y dirigió la revista quincenal Guía del peluquero y barbero, en la que escribió artículos sobre temas relacionados con aquellas profesiones, alguno de ellos de contenido político como el titulado “El Ateneo de Madrid y la cuestión social”, que publicó en dos entregas en 1878 y donde se mostró ferviente partidario del cooperativismo. Los números finales de esta revista fueron dirigidos por su hermano Antonio, tuvieron periodicidad mensual y nueva cabecera transformada en Guía del Peluquero. Domingo Gascón presidió la Sociedad de Socorros Mutuos de Peluqueros y Barberos e intentó, y en parte consiguió a través de sus relaciones y viajes a la capital francesa, que el gremio alcanzara nivel europeo para el mejor servicio de la nobleza y la burguesía españolas.


Modelos de peinado de La guía del peluquero, seguramente los dibujos fueran de su hermana Isabel Gascón


lunes, 21 de mayo de 2018

DOMINGO GASCÓN Y GUIMBAO EN ANÉCDOTAS (II)


LA PRODIGIOSA CIRUGÍA DE SU PADRE Y SUS RECONOCIDAS ORTOPEDIAS
AMPUTACIÓN DE UNA PIERNA A UN SASTRE DE ALCAÑIZ


En su Miscelánea turolense podemos leer la siguiente intervención de su padre a un sastre de Alcañiz que, por cierto, era el padre de un tenor lírico ligero, Amable Leal Alegría, que alcanzó cierto prestigio a finales del siglo XIX y principios del veinte al que le hemos dedicado en este blog alguna entrada e incluso un libro:


AMABLE LEAL.TENOR
“Día 23.- Año 1884.- Muere en Alcañiz el maestro sastre Eusebio Leal. Algunos años antes, y cuando contaba unos treinta años de edad, se hizo amputar, sin necesidad alguna,  una pierna imperfecta que tenía, sin más objeto que colocar después una de goma para disimular mejor su defecto físico.  Hizo la amputación el profesor de cirugía D. José Gascón de Allué; pero antes se hizo constar en escritura pública que la operación se hacía por mandato imperativo desinteresado. Presenciaron esta operación varios profesores por lo raro del caso. El valiente sastre satisfizo su aspiración de muchos años y usó la pierna de goma hasta su fallecimiento.”




ORTOPEDIA OCULAR- OJO ARTIFICIAL



En El Genio Quirúrgico, en el número correspondiente al 15 de noviembre de 1868, se daba cuenta de que Gascón de Allué había preparado una colección de ojos artificiales donde se representaban distintas enfermedades y destacaba de manera especial, cito textualmente: “un ojo al natural donde a beneficio de cierto resorte se dilata y contrae la pupila con una regularidad que sorprende”; la noticia finalizaba con la felicitación al cirujano “por haber sido el primero en España y en el extranjero, en confeccionar un ojo artificial con movimiento en el iris”.


sábado, 12 de mayo de 2018

RESEÑA DEL LIBRO "OCULTO EN LA MIRADA" DE MARI CRUZ AGUILAR



DE OJOS Y SECRETOS VELADOS POR CELOSÍAS



Durante el año 2017, María Cruz Aguilar Oliveros, periodista turolense, se descubrió como narradora de corta distancia ganando el concurso de relatos breves del Certamen Mirambel Negro y el de relato corto de la comarca Cuencas Mineras, pero no conforme con esto, alzó el vuelo con una obra de más largo aliento, Oculto en la mirada, con la que obtuvo también el Premio de Novela Corta del Maestrazgo y que de alguna manera suponía dar continuidad y cerrar el microrrelato ganador del primero. Un año redondo para esta redactora de Comarcas del Diario de Teruel, que ha sabido sacar el máximo partido a sus más de diecisiete años recorriendo la geografía turolense, con la finalidad de informar del acontecer de sus pueblos.


Oculto en la mirada es una historia de intriga y suspense ambientada en dos épocas: desde el presente, la restauradora Lidia Lahoz, conforme va sacando a la luz y restaurando las decoraciones en grisalla ocultas en las paredes del Convento de las Agustinas de Mirambel, en especial las encontradas en una celda de castigo, va descubriendo al lector los terribles hechos acaecidos a comienzos del siglo XVIII a Cecilia Terrer, una monja encerrada entre aquellas cuatro paredes y que alguien en la actualidad está empeñado en seguir manteniendo ocultos.


RESEÑA PUBLICADA EN EL HERALDO.
Junto con las dos protagonistas, mujeres de carácter ambas, el tercer gran personaje es el Convento, un edificio con personalidad propia y central en la estructura urbanística de Mirambel, un pueblo “cerrado, hierático, misterioso”, como lo describiera ese narrador excepcional que fue Pío Baroja y al que dedicó toda una novela, La venta de Mirambel, cuyo protagonista, Francisco Montpesar también vivirá su diabólica historia en este espacio conventual y cuyo mirador de tres balcones superpuestos, clausurados por celosías muy primitivas en sus balaustradas, corona el arco central de entrada a la villa y lo convierte en ojos desde los que mirar su acontecer diario sin ser visto, al tiempo que se puede ocultar tras ellos el más espantoso secreto.

         Mari Cruz Aguilar narra en menos de cien páginas, con un estilo sencillo, ágil y eficaz, una historia trágica e intensa que atrapa al lector y lo obliga a no abandonar su lectura hasta llegar a su conclusión y conocer por boca de uno de sus personajes toda la verdad de lo ocurrido; es más, incluso lo incita a visitar ese hermoso “pueblo museo” y tratar de deslindar por su cuenta lo real de lo ficticio de la trama, con lo cual, el objetivo final del Premio cosechado por la novela de “ligar el territorio con la literatura en obras que inviten a descubrir el alma del paisaje y de las gentes del Maestrazgo”, se habrá cumplido por completo.

Sin duda, Mari Cruz no tardará en sorprendernos de nuevo, tal vez con alguna obra de más largo recorrido. Tiempo al tiempo.



María Cruz Aguilar Oliveros, Oculto en la mirada, Cantavieja, Comarca del Maestrazgo, 2018.

sábado, 5 de mayo de 2018

DOMINGO GASCÓN Y GUIMBAO EN ANÉCDOTAS (I)




DE SU PADRE Y DE SU ABUELO

Abuelo: Domingo Gascón Puerto

Domingo Gascón y Guimbao desciende de una familia ilustrada turolense por los cuatro costados. Tanto por parte de madre como de padre tuvo ascendentes con estudios. Centrándonos en su abuelo paterno, Domingo Gascón Puerto, fue un reconocido farmacéutico y botánico natural de Ejulve, cuya farmacia, archivo personal y herbario fueron quemados en la guerra de la Independencia por ser un declarado defensor de España.

Padre: José Gascón de Allúe

Su padre, José Gascón de Allúe, fue un reputado barbero y cirujano nacido en Escatrón, aunque en el esbozo de su biografía realizada por su hijo y publicada en su Miscelánea turolense, dijera que había nacido en Ejulve, por aquello de incluirlo en las personalidades de nuestra provincia, pecado venial tan disculpable como innecesario, pues el amor por su tierra de su progenitor, sobradamente demostrado en numerosas ocasiones, lo redime de ese hecho circunstancial y ajeno a su voluntad y lo convierte, como luego veremos, en un turolense de corazón, que es mucho más importante.

Hasta el siglo XIX, las profesiones de barbero y cirujano en muchas ocasiones confluían en la misma persona, así igual cortaban la barba y el pelo, que hacían sangrías, extraían muelas, blanqueaban los dientes con aguafuerte, sajaban granos o amputaban miembros. Este extraño mestizaje de oficios surgió por las disputas de los gremios de cirujanos y barberos: los primeros eran profesionales con estudios y como era natural cobraban mucho más por sus servicios; sin embargo, los barberos eran más solicitados por la variedad de servicios que prestaban y además resultaban más económicos, de manera que para el pueblo eran más accesibles y en muchos casos también se hicieron con la confianza de nobles.  De hecho, cuando los cirujanos-barberos dejaron de ser ambulantes y se establecieron en un local, adoptaron como distintivo de su profesión para colocar en sus puertas un cartel con una mano levantada de la que chorreaba sangre que caía a la sangradera. Con el tiempo, el realismo de lo representado evolucionó hacia un cilindro en el que sobre el rojo del fondo se ataban trozos de venda blancas, para, finalmente fijar sobre sus fachadas un poste blanco y rojo, que era más discreto  y atemorizaba menos a los clientes.

José Gascón de Allúe, que ejerció la profesión durante treinta años en Albarracín, Mora de Rubielos, Aliaga, Camarillas, Calanda y Alcañiz. Alcanzó un importante prestigio como dentista, especializado en higiene bucal,  hasta el punto de ser propuesto para dentista por la misma reina Isabel II, se lo quiso llevar a la corte como médico de cámara, cargo que el padre de Domingo Gascón no aceptó, quizá por ser republicano y, sobre todo, por no abandonar su provincia.

Escribió numerosos artículos en prestigiosas revistas médicas y de cirugía y un libro titulado Higiene alimentaria y más tarde un folleto sobre la Pústula maligna.

CONTINUARÁ...

jueves, 3 de mayo de 2018

RECITAL DE JOTA. CANCIONERO DE LOS AMANTES DE DOMINGO GASCÓN Y GUIMBAO


El próximo 6 de mayo, en el Teatro Marín de Teruel, se cantarán coplas del Cancionero de los Amantes de Teruel, publicado en 1907 por el prohombre, turolense por los cuatro costados, Domingo Gascón y Guimbao (Albarracín, 1845-Madrid, 1908), compuestas por escritores destacados tanto de la capital y de la provincia, como de Aragón y España. Para más información se puede consultar 



Aquí subo algunas de las casi treinta cantas que se podrán escuchar en las voces de ISMAEL LÓPEZ ESCRICHE y de SARA SORIANO DOMINGO, nunca antes nadie las había cantado y son pues una absoluta novedad. El espectáculo, que contará también con la presencia de la reencarnación del mismísimo don DOMINGO, promete ser algo único.




En sucesivas entradas, iremos dando cuenta de quién fue Domingo Gascón, más allá de abogado, hombre de negocios, diputado, académico de la Real Academia de la Historia y de la Lengua, cronista de la provincia de Teruel, etc., centrándonos especialmente en algunos aspectos de su biografía poco conocidos, curiosos y anecdóticos, como fue su etapa de almacenista de pelo y artista del cabello o gastrónomo.  

lunes, 30 de abril de 2018

RESEÑA DE "BAJO EL SIGNO DE ATENEA. DIEZ AFORISTAS DE HOY"

ILUMINACIONES



En estos momentos en los que la brevedad y lo fragmentario son valores per se, el aforismo ha resurgido con fuerza y se está consolidando como un género literario al alza, la breve disponibilidad de tiempo favorece su lectura, la red y herramientas como twitter son ideales para su escritura, pero también las editoriales, conscientes de sus posibilidades, están apostando por él, es el caso de la sevillana Renacimiento, que ha publicado Bajo el signo de Atenea. Diez aforistas de hoy, una antología que evidencia la vitalidad y calidad de sus seguidores, pero en este caso, como se anticipa ya en el título, con la singularidad de que la muestra ha sido escrita en su totalidad por mujeres, todas nacidas a partir de la segunda mitad del siglo XX y pertenecientes a tres generaciones.
El antólogo, Manuel Neila, estudioso y cultivador del género,  presenta un prólogo esencial a modo de delantal de la antología en el que define el aforismo moderno y la importancia de la irrupción de la voz femenina en su consolidación en la literatura actual. Los objetivos fundamentales de la edición responden a una doble finalidad: por un lado, ofrecer “una idea justa de la participación actual de la mujer en el desarrollo del género”; por otro, que cada una de las aforistas se “sienta bien caracterizada”.

Cervantes definió los aforismos como “sentencias sacadas de la misma verdad”; Novalis los llamaba "polen"; Cioran se refería a ellos como "pensamientos estrangulados"; René Char los apodaba "hojas de Hypnos” y para Sukhorukov un aforismo “es una novela de una línea". También las seleccionadas enriquecen su muestra participando al lector su propia definición, así para Carmen Canet, “los aforismos son segundos para respirar. Deberían venderse en las farmacias”; Ana Pérez Cañamares los define como “certezas que se miran de reojo”, mientras que para Azahara Alonso, “un aforismo sujeta los pensamientos con chinchetas de tinta”.
Carmen Canet conjuga  imaginación, calidez poética y humor (“La vida breve. Nunca Falla”), que en ocasiones remite con claridad meridiana a la greguería ramoniana (“Aforista: malabarista de palabras”), siendo frecuentes los guiños a su condición de profesora de lengua (“Es lógico que los verbos copulativos necesiten llevar atributo”)
Las iluminaciones de Isabel Bono, si bien se centran en lo cotidiano (de alguna manera suponen una aproximación a la realidad y a la vida), vuelan hasta el cielo de lo intempestivo, sus chispazos de imaginación terminan siendo poemas disfrazados de aforismos.
La selección de Pérez Cañamares destaca por su agudeza, inteligencia poética –definir la poesía es uno de sus temas principales- y experiencia de vida.
La levedad lírica de los aforismos de Gemma Pellicer procede de la escritura previa de microrrelatos y se nota (“El vacío está lleno de ausencias./ Habitado por ellas,/ percibo mi soledad colmada.”), incluso en su definición del género: “La brevedad no es cortedad; antes bien, largueza de compre(n)sión.”
Carmen Camacho los llama 'minimás y para ella “se posan en las lindes de los géneros” y podrían definirse como "un aguijón de metal poético", de ahí que su selección bien pudiera ser “un alfiletero, el corazón atravesado de una Dolorosa".
Erika Martínez jibariza su pensamiento y los géneros en asistemáticos y discrepantes fulgores de pensamiento que casi siempre tienden a expresar el mundo con paradojas: “Hay nadas que molestan mucho no siendo.”
Los de Victoria León suponen una experiencia psicológica de autoconocimiento, mezcla de reflexión y emoción, sentimiento y pensamiento, y son, de alguna forma, una “autobiografía”, un “autorretrato moral” o un “espejo del tamaño de un alma capaz de reflejar lo diminuto y lo inmenso.”
A Eliana Dukelsky le atrae su “naturaleza híbrida y apátrida” y piensa el mundo poéticamente con ellos con la contundencia de un boxeador, conjugando lo humano, lo social y lo poético, para descubrirnos “la frondosidad de un ser humano”.
Por su parte, los de Azahara Alonso son una muestra de escepticismo lúdico e irónica filosofía: “¿Dónde venden la escalera de Wittgenstein?”, “Descreídos: Nietzsche ha muerto.”
La propuesta se cierra con los inéditos aforismos de la benjamín del grupo, Raquel Vázquez, que destilan delicada sensualidad, sutileza y lucidez de pensamiento.
 Bajo el signo de Atenea es un menú degustación de diez platos para compartir, con el que se abre un espacio para el reconocimiento explícito del buen hacer creativo de las mujeres en la literatura en general y en la aforística en particular. Por otro lado, esta antología demuestra también la potencia de un género que escapa hábilmente del corsé de las estructuras dogmáticas, pero cuya lectura, sin duda, dará luz, como brasas refulgentes en el hogar del pensamiento, siquiera por un instante, a las sombras de nuestro espíritu.
AA.VV., Bajo el signo de Atenea. Diez aforistas de hoy, Sevilla, Editorial Renacimiento, 2017.