CASABLANCA

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FOTO DE GONZALO MONTÓN MUÑOZ

viernes, 20 de diciembre de 2013

RESEÑA "EL SANATORIO DE LA PROVENZA"


RESEÑA PUBLICADA EN EL SUPLEMENTO DEL HERALDO DE ARAGÓN
"ARTES Y LETRAS"


                                                                             CROMATISMO NARRATIVO

           
La paleta de colores de la escritora alcañizana, Rosa Blasco, es tan rica en matices en su ópera prima narrativa, El sanatorio de La Provenza, como la de Van Gogh, uno de los personajes que la pueblan: el morado de la lavanda, símbolo de lo misterioso y de lo oculto, el rojo de la pasión, el negro de la muerte o el blanco de la pureza. El cromatismo pictórico anticipa el narrativo, mestizaje de subgéneros: thriller de intriga, novela romántica, histórica, policial, y todo expuesto con un estilo limpio, de exquisita sensibilidad, inmaculado, sin estridencias, fluido y transparente, pero sin rehuir la crudeza del naturalismo cuando la ocasión lo requiere. Sobre ella sobrevuelan, ingrávidos, casi imperceptibles, los maestros del siglo XIX: Henry James, Clarín, Stendhal, Dumas, Galdós, Tolstói, etc.
            Ambientada en la Provenza francesa de 1890, un joven médico forense de origen español debe esclarecer con la máxima discreción una serie de extraños casos que afectan a los pacientes de un sanatorio. Durante los tres meses que dura la investigación surge el amor, los celos, la envidia, el deseo de venganza y la amistad. Toda una cascada de emociones y sentimientos que desembocan en un final tan inesperado como sorprendente.
            Si el paisaje de la Provenza trasciende la categoría de mero escenario para convertirse en personaje, no juega un papel menos importante Zaragoza y, sobre todo, Alcañiz, no en vano la autora, hace ya algunos años, publicó la Historia del Hospital de Alcañiz, fruto de su tesis doctoral.
            Con esta tan compleja como aparentemente sencilla novela, en la que todo termina funcionando a la perfección, Rosa Blasco se revela como una excelente prosista y una magnífica conocedora de la naturaleza humana. Sin duda está llamada a ser todo un éxito. No se ha equivocado la ojeadora editorial de Planeta, ‘Tagus Casa del Libro’, de momento nos la presentan en formato digital,  pero seguro que pronto se publicará en papel. Al tiempo.


ROSA BLASCO, El sanatorio de la Provenza, Ediciones Tagus, Formato: EPUB - SIN DRM , 2013.

sábado, 14 de diciembre de 2013

LA MELODÍA DE UNA VIDA: ANTÓN GARCÍA ABRIL, UN MÚSICO UNIVERSAL TUROLENSE (VII)

Sinfonía del Guadalaviar (1983)
            En marzo de 1982, Antón García Abril fue elegido académico de la Real de Bellas Artes de San Fernando. En diciembre de 1983, leyó su discurso de ingreso en la Academia, cuyo título, Defensa de la melodía, anticipa y resume a la perfección su contenido e intención: los principios esenciales de su música, a los que siempre se ha mantenido fiel y, quizá, también, de su forma de ser y de entender la vida.
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Su ciudad natal no quiso permanecer ajena a este acontecimiento y durante ese año se sucedieron diferentes homenajes. Así, en marzo, se le nombró Hijo Predilecto de la ciudad. Agradecido, Antón, se comprometió a hacer una gran sinfonía dedicada a su tierra, Teruel y Aragón, pero sin caer en populismos ni provincianismos vanos. Él mismo anticipaba de la siguiente manera en el Heraldo de Aragón (14-05-1985) sus intenciones compositivas: “Hasta ahora no se ha hecho nada en este terreno. Querría hacer con la música de mi tierra lo que hizo Falla con la de Andalucía. Una obra que, partiendo de las raíces, sea universal; estaría estructurada en tres movimientos, correspondiendo cada uno de ellos a Zaragoza, Huesca y Teruel.” Es el comienzo de un proyecto titánico, hasta la fecha inconcluso, que originariamente denominó como Sinfonía Guadalaviar, en el que integraba otros esbozos compositivos anteriores, inspirados en su tierra como la Sinfonía aragonesa y la Sinfonía de “los Amantes”.

En vísperas de leer su discurso de ingreso, a finales de noviembre, la banda de música Santa Cecilia de Teruel, en su habitual concierto anual, lo nombró socio de Honor.

viernes, 6 de diciembre de 2013

LA MELODÍA DE UNA VIDA: ANTÓN GARCÍA ABRIL, UN MÚSICO UNIVERSAL TUROLENSE (VI)

CRUZ DE SAN JORGE

                                Cruz de San Jorge. Mantenedor de las fiestas de la Vaquilla (1978)

            En abril de 1978 fue distinguido con la Cruz de San Jorge por la Diputación Provincial de Teruel y en las fiestas de la Vaquilla ejerció de mantenedor con un interesante discurso (recogido en el diario Lucha de los días 6 y 7 de julio) en el que recorrió los hitos musicales más importantes de la provincia turolense, desde Gaspar Sanz, pasando por la ópera de Bretón dedicada a los Amantes de Teruel, hasta acabar exponiendo y destacando la importancia de su música popular, relacionando la enorme variedad de cantos que se pueden encontrar en sus pueblos: gozos, albadas, villancicos, mayos, oliveras, cantos de bodegas, el “reloj de la Pasión”, la baraja o el arado, los Sacramentos, los Mandamientos, etc. Se detiene especialmente en el “romance del arado” de Torres de Albarracín, que narra la Pasión de Jesús, y en los Mayos, para finalmente concluir solicitando la reedición del libro fundamental al respecto de Miguel Arnaudas,  Cancionero de la provincia de Teruel, ofreciendo a la ciudad la posibilidad de escribir un ciclo de canciones de concierto sobre una selección de textos premiados en las distintas ediciones del certamen poético que con motivo de estas fiestas se convoca, cuyo título anticipa como  “Cuaderno de los Amantes”. Cerró su intervención con las siguientes palabras tan representativas de su forma de ser y de entender la música y el mundo: “Que el amor sea nuestra guía. Es suficiente con el amor hacia las pequeñas cosas. Amemos nuestra tierra, nuestra tradición, nuestros monumentos, nuestros hombres que con su trabajo diario contribuyen al desarrollo de nuestra tierra…” 

MANTENEDOR VAQUILLAS 1978




domingo, 1 de diciembre de 2013

LA MELODÍA DE UNA VIDA: ANTÓN GARCÍA ABRIL, UN MÚSICO UNIVERSAL TUROLENSE (0)

Ayer por la tarde, la ciudad de Teruel rindió un emotivo homenaje al maestro Antón García Abril. En la Escuela de Música que lleva su nombre se presentó el documental de Laura Sipán, El hombre y la música. Magnífico, sin más. Un delicado y entrañable recorrido por su obra y por su persona, que lo muestra como lo que es: un genio humilde y familiar, turolense hasta la médula. No se lo pierdan.



Cuando el maestro cumplió ochenta años, la revista cultural TURIA, Nº 107  se sumó a los múltiples homenajes que se le estaban tributando y me encargó una semblanza vital y profesional, de la que extraigo algunas partes para presentarlas por entregas en el blog. Como se pueden imaginar, no pretendimos, ni mucho menos, abarcar la enormidad de su persona, ni analizar la vastedad de su obra. Nuestro compositor, director y pedagogo sigue en la brecha en plena producción y son ya más de setecientas las piezas que ha compuesto, con lo que la mera enumeración de las mismas desbordaría ampliamente nuestras posibilidades. 
En el momento de redactar aquellas páginas, se encontraba trabajando en la revisión de La gitanilla, una creación que hizo para el ballet nacional de España sobre las novelas ejemplares de Cervantes. Además estaba inmerso en la composición de dos obras de piano para sus dos últimos nietos: "Siempre les he escrito [hijos y nietos] a todos una partitura de bienvenida al mundo".
De la intensidad y la altura del presente momento creativo de Antón García Abril dan buena cuenta los múltiples encargos que recibe constantemente: la gran violinista americana, Hilary Hahn, ha paseado por un buen número de ciudades europeas y de Estados Unidos su obra Tres suspiros, escrita a petición propia para ella por Antón; por su parte, el quinteto de metal Spanish Brass Luur Metalls,  tras estrenar en el año 2009 con gran éxito su primer encargo, El vuelo del viento, se apresuró a repetir experiencia el pasado año con un nuevo estreno de turolense título, Guadalaviar, una composición largo tiempo gestada, escrita para quinteto de metales solista y orquesta de cuerda, dos pianos y percusión.
Quien quiera aproximarse a su vida y a su producción musical deberá consultar las obras de Fernando J. Cabañas Alamán, Antón García Abril. Sonidos en libertad (Instituto Complutense de Ciencias Musicales. SGAE.1993); de Paula Coronas, Estética y estilo en la obra de Antón García Abril (Orquesta Filarmónica de Málaga, 2001); de Álvaro Zaldívar, Antón García Abril. Poeta de vanguardia (Ediciones Maestro, 2003); de Andrés Ruiz, Antón García Abril, un inconformista. El compositor, visto y sentido, por sus intérpretes (Fundación Autor. SGAE. 2005), así como los diferentes estudios de Esther Sestelo dedicados a su obra. Para finalizar esta mínima bibliografía que, de una u otra manera, gravita sobre el presente artículo, recomendamos también la lectura del estudio de Pablo Pérez y Javier Hernández, Antón García Abril. El cine y la televisión (Diputación de Zaragoza, 2002), dedicado a su música incidental.
El mundo compositivo de Antón García Abril es inmenso, se extiende desde las bandas sonoras, pasando por la canción de concierto, el poema sinfónico, las obras orquestales, para piano, guitarra, ballet, las de carácter didáctico y pedagógico, hasta llegar a la ópera. Todo un universo creativo, tan ciclópeo como ecléctico y polimórfico, pero al mismo tiempo unitario, de obra en marcha, en constante construcción, fruto de una vida consagrada por entero a la música que, como hemos anticipado, resulta imposible resumir en unas pocas páginas, por lo que nos limitaremos a recorrer su trayectoria vital deteniéndonos brevemente en aquellos momentos fundamentales de la misma o de su producción, en los que Teruel, su patria chica, está presente, bien sustentando e impulsando su trayectoria profesional, bien latiendo bajo sus composiciones: sus paisajes, sus gentes, sus familiares, sus amigos, sus recuerdos de infancia y adolescencia, etc., conforman un magma creativo que aflora en forma de homenajes continuos a su tierra, pues como anticipábamos en el título, Antón García Abril es un músico universal turolense; un artista que no renuncia a sus raíces, al contrario, las posee en lo emotivo, en el fondo de su espíritu creador y las proyecta hacia el mundo convirtiéndolas en universales, demostrando una vez más la verdad de las palabras del escritor portugués Miguel Torga de que “lo universal es lo local sin paredes”, máxima que alienta siempre en los grandes creadores.
Las entradas que presentaré sucesivamente, surgen de seguir la pista de Antón en el periódico local turolense (antiguo Lucha, en la actualidad, Diario de Teruel)  se comprueba, sin ningún género de duda, el respeto y la admiración que ha suscitado y suscita entre sus paisanos, así como también se percibe con claridad meridiana la justa correspondencia del compositor, hijo agradecido que dedica a su tierra lo mejor de sí mismo: su trabajo, su música, sus composiciones más sentidas.
Dejo aquí una entrevista realizada por Radio Aragón al maestro con motivo de la publicación del mencionado artículo. Espero que la disfruten.

domingo, 24 de noviembre de 2013

ELIFIO FELIZ DE VARGAS: "JERICHO SOUVENIR"


RESEÑA PUBLICADA EN EL SUPLEMENTO DEL HERALDO "ARTES Y LETRAS"




            

Elifio Feliz de Vargas no es un seudónimo con resonancias al realismo mágico ni el protagonista de un culebrón mejicano, sino el autor de Jerícho Souvenír, una novela juvenil ágil y desenfadada. El escritor turolense conoce bien el paño,  esta es su tercera incursión en el género y se le nota el oficio: protagonista adolescente con el que fácilmente se pueden identificar los hipotéticos lectores, trama  misteriosa y aventurera, léxico adecuado, en definitiva, presencia de  variados mecanismos empáticos para “enganchar”. Pero lo cierto es que la novela es más, mucho más.     
            Jerícho Souvenír es una parodia crítica e inteligente a los best-sellers en la que se despliega ironía, humor y mordacidad satírica a raudales. De alguna forma, Jerícho Souvenír es una novela sobre cómo escribir una novela, o mejor dicho, un best-seller: Ángel Espín, el padre del protagonista, profesor de música y escritor de novelas de éxito se enfrenta a un bloqueo creativo. Su hijo, Alberto, estudiante de instituto, recurrirá a un souvenir que su madre, intérprete y traductora de árabe, ha traído de  Jordania, como disparadero de la inspiración de su progenitor, para que teja una peregrina historia sobre un arma de destrucción masiva que tiene su origen en el Antiguo Testamento.
            Nos encontramos pues con una historia  dentro de otra historia, en las que la ficción y la realidad se entrecruzan y se mezclan hasta el punto de llegar a confundirse en algún momento, si bien ambas tendrán distintos finales, pero en los dos casos, abiertos, como en los grandes éxitos parodiados, siempre pendientes de una posible secuela.
            Jerícho Souvenír es una novela iconoclasta y paradójica; al mismo tiempo que dibuja una sonrisa en la cara del lector y desmitifica el género de los best-sellers, participa de sus mismas características: humor, capítulos breves, estilo dócil y  trama típica de ritmo cinematográfico -hay un secreto, un objeto perdido, una secta milenaria y, por supuesto, peligra el orden mundial establecido-. El lector avisado pronto descubrirá que en lugar de leerla la está viendo. No en vano, Elifio ha escrito guiones y su técnica se nota en la narración: uso del flash back, breves y precisas descripciones, simultaneidad de acciones, sorprendente punto de giro final en la historia real, etc.
            Es esta, en suma, una novela ingeniosa, un divertimento personal, una burla de los recetarios que aseguran el triunfo editorial, en la que se reflexiona sobre la fabricación industrial del talento y los fraudes de los éxitos de ventas. Elifio Feliz de Vargas, escritor de prodigiosa imaginación chestertoniana, es consciente de que su obra puede ser un texto de transición hacia otro tipo de literatura, pero, al mismo tiempo, fiel a sí mismo, no renuncia a su condición de narrador de fuste y lo dota de un valor creativo más allá del estricto ámbito educativo y adolescente, garantizando de esta forma el placer estético de los lectores adultos. 

ELIFIO FELIZ DE VARGAS, Jerícho Souvenir, Málaga, Sepha, 2013, 204 pp

martes, 12 de noviembre de 2013

CARLOS PAJUELO DE ARCOS: "EL CRIMEN DE LA CALLE EL SALVADOR"



EL PRÓXIMO DÍA 22 DE NOVIEMBRE, VIERNES, A PARTIR DE LAS 19 H., ENCUENTRO CON EL ESCRITOR CARLOS PAJUELO DE ARCOS, EN EL MUSEO PROVINCIAL. HABLAREMOS DE SU ÚLTIMA NOVELA, EL CRIMEN DE LA CALLE EL SALVADOR Y DE SU OBRA NARRATIVA, TODO ELLO COMO EXCUSA PARA CONVERSAR SOBRE LIBROS: ¡PARA QUÉ SIRVE UN LIBRO, SU ESCRITURA, SU LECTURA, ETC.? CON ESTA PRESENTACIÓN COMIENZA SU CONQUISTA LITERARIA DE EUROPA. SUERTE, VALOR Y AL TORO.

COMO ANTICIPO, AQUÍ CUELGO UNA RESEÑA QUE PUBLIQUÉ HACE UNAS FECHAS EN EL SUPLEMENTO ARTES Y LETRAS DEL HERALDO DE ARAGÓN, QUE DIRIGE EL ESCRITOR ANTÓN CASTRO, RECIENTEMENTE GALARDONADO CON EL PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO CULTURAL POR "SU DESTACADA LABOR EN PRENSA, RADIO Y TELEVISIÓN, ESPECIALMENTE EN EL SUPLEMENTO ARTES Y LETRAS DEL DIARIO HERALDO DE ARAGÓN, ASÍ COMO EN EL PROGRAMA DE TELEVISIÓN BORRADORES"

“PELIRROJA Y PLUMA DE CODORNIZ SOBRE FONDO NEGRO”


El crimen de la calle El Salvador es la sexta novela de ficción de Carlos Pajuelo de Arcos, periodista y profesor emérito de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia. Todas tienen como punto de partida un hecho real y en esta en concreto, su arranque adopta la apariencia de novela negra. Pero, ¿es realmente El crimen de la calle  El Salvador novela negra? Ni sí ni no, sino todo lo contrario.
Los ingredientes básicos los tiene: hay hecho criminal, tenemos investigador -por partida doble y en dos tiempos diferentes: detective en el presente e inspector en el pasado-, hay indagación racional, pero lo que ya no está tan claro es que haya solución, desvelamiento del hecho criminal, o tal vez sí. Veremos.
Tras un primer capítulo tan desopilante como desmitificador del género, “La agencia y el encargo de la dama con pamela”, en el que se nos presenta la agencia de significativo nombre, “Investigaciones integrales. Agencia de asuntos inconclusos o asuntos sin resolver. Carlos & Ulises”, y al detective-narrador, Carlos X, quien reconoce abiertamente que “Carlos X soy yo mismo, el que escribe esto y que hace a veces de relator y otras no.”  Lo cierto es que conforme avanza la narración, lo detectivesco se va diluyendo para dar paso a un relato de corte realista trufado con ciertas dosis de erotismo, que devendría en regeneracionista si no fuera porque el narrador –o el autor-, ya nos ha  anticipado su más absoluto nihilismo expuesto con grandes dosis de ironía, esa semilla del humor codornicesco que florece y se desparrama por muchas de las páginas del libro: “Me desparramo en el pensamiento y si usted lo piensa bien a todos nos pasa igual, en mayor o menor medida. La mayor parte del desparrame se pierde en nada. Pura evanescencia inútil, aunque eso forma parte de la vida misma. Me refiero a la inutilidad.” Por eso, al final, fiel a sí mismo y al nombre de la agencia, el indolente Carlos X, tras renunciar a resolver el caso para estupor del lector, se preguntará: “¿Abandono, fatiga, laberinto sin salida, novela que no llega a ser negra del todo?” No, no se asusten, no la he destripado: asesino hay y pistas para descubrirlo también, se encuentran aquí y allá, pero su verdadero significado no se desvela hasta el final, obligándonos a volver entonces la mirada hacia atrás para hilvanarlas.
Volvemos al principio. Si no es novela negra, ¿qué es? Carlos X o el autor -tanto monta- ya nos lo había dicho al comienzo: “Todo es una ficción y un juego literario deliberado”, en el que el lector deberá resolver el caso como quiera, el final está en sus manos, en esa libertad que es inherente a su propia condición de lector. Carlos Pajuelo rompe a conciencia las reglas del género y construye una ficción “nebulosa” de corte ramoniano que bien pudiera ser real, en la que junto a su particular concepción del mundo y de la existencia, mezcla cuarto y mitad de sexo, algo de violencia, su aquel de personajes y… hasta un cura.  
Yo sé quién es el asesino, pero no hablaré si no es en presencia del autor.


LIBRO:  EL CRIMEN DE LA CALLE EL SALVADOR
Autor: Carlos Pajuelo de Arcos,
Género: Novela negra o algo parecido.
Formato: 13x19,5 cm.
Pàgs. 192
PVP: 21,95 €.
ISBN: 978-84-940936-2-3