CASABLANCA

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FOTO DE GONZALO MONTÓN MUÑOZ

viernes, 16 de junio de 2017

DE GENIOS Y GENIDALIDADES AMANTISTAS(II): LARRA.



Una crítica teatral premonitoria: Larra.




Quién se acerque a la historia de los Amantes con un mínimo de curiosidad intelectual conocerá pronto de la existencia de obras teatrales de primer orden de autores reconocidos como Juan Pérez de Montalbán, Tirso de Molina y, sobre todo, Hartzenbusch, autor del drama más popular. Un poco más complicado le resultará llegar a descubrir que uno de los escritores románticos por excelencia, más por su vida que por pensamiento y escritura, Mariano José de Larra, escribió una elogiosa crítica teatral del estreno de la obra, publicada en El Español el 22 de enero de 1837, en la que no sólo destacaba sus virtudes, sino que ante el reproche generalizado de lo inverosímil de su final, muerte por amor, defendía con vehemencia la veracidad de la historia hasta el punto de afirmar con rotundidad “que el amor mata”. No era una pose ni un tópico literario, unas semanas más tarde, el 13 de febrero, certificaba con sangre la sinceridad de sus palabras quitándose la vida de un disparo tras ser rechazado definitivamente por su amante Dolores Armijo.

jueves, 8 de junio de 2017

DE GENIOS Y GENIALIDADES AMANTISTAS (I): DOS GENIOS Y UN MISMO TEMA. CERVANTES Y LOPE

DOS GENIOS Y UN MISMO TEMA. CERVANTES Y LOPE.
                            

Sobre los Amantes de Teruel se han escrito ríos de tinta, tanto para afirmar su historicidad como para refutarla, olvidando la mayor parte de las veces su mayor valor: su proyección artística en las diferentes artes y, sobre todo, su perenne vigencia. 
Los estudiosos han trabajado con ahínco los más de 20.000 versos de la Epopeya trágica (1616) de Juan Yagüe de Salas y también su polémico Protocolo (1619), pero en su mayoría pasan de puntillas sobre las numerosas composiciones poéticas reunidas en el prólogo de aquel con la finalidad de refrendar con la fama y autoridad de sus autores la calidad poética de la nueva obra, vamos una captatio benevolentiae de pago, que incluye sonetos de Cervantes, Lope de Vega, Guillén de Castro o Jerónimo de Salas Barbadillo -con el que quizá le uniera algún tipo de parentesco a Yagüe-, entre otros. Podemos suponer que su escritura se produjera hacia la segunda mitad del año 1615, por lo que el de Cervantes quizá fuera una de sus últimas composiciones poéticas, trasluce una “voz cansada” de quien escribe con cierta desgana y por compromiso una laudatio de circunstancias. Por su parte, el soneto de Lope presenta más hondura, calidad, tensión poética y verdad.
 





sábado, 3 de junio de 2017

CURSO UNIVERSIDAD DE VERANO DE ZARAGOZA: BAGAJE BUÑUEL. INFLUENCIAS RECIBIDAS Y PROYECTADAS




Bagaje Buñuel: influencias recibidas y proyectadas.
Organizadores: Universidad de Zaragoza.
Tipo de actividad: Curso.
Fecha límite de solicitud: 30 de junio.
Descripción: 
Este curso de 15 horas lectivas está dirigido por Amparo Martínez Herranz, profesora Titular de la Univesidad de Zaragoza, y Juan Villalba Sebastián, profesor de Enseñanza Media y profesor Asociado de la Universidad de Zaragoza.

Objetivos:
Analizar las influencias recibidas por Buñuel a lo largo de su trayectoria profesional, provenientes de otros cineastas, de determinados géneros cinematográficos o de las distintas artes, comprendiendo todo esto dentro del contexto histórico, político y cultural en el que vivió.

Localizar la influencia ejercida por el cine de Luis Buñuel en otros realizadores, desde el cine latinoamericano en general, con ejemplos tan destacados como el del director brasileño Glauber Rocha, hasta el influjo que puede advertirse en numerosos creadores españoles, entre ellos Pedro Almodóvar o Alex de la Iglesia.

Profundizar en el conocimiento de la obra de Luis Buñuel en su conjunto, asociada con otras artes, como la literatura, la pintura el teatro o la música.

Dar a conocer la producción cinematográfica de Luis Buñuel entre públicos de muy distinta formación y procedencia.
El programa del curso es el siguiente: 



martes, 30 de mayo de 2017

CHARLA LECTURA EN LA CAI: "TRAS LA HUELLA DE LOS AMANTES EN LA LITERATURA"





Mañana, miércoles, en la Obra Social de la CAI, a las 20 h. tendrá lugar la charla-lectura, "Tras la huella de los Amantes en la literatura". Os esperamos.
La historia de los Amantes de Teruel ha tenido en la literatura universal en general y en la española en particular una importante proyección, siendo uno de los temas más repetidos en las letras hispánicas -el estudioso Domingo Gascón y Guimbao ya recogía a comienzos del siglo XX hasta 119 títulos- y ha gozado de una amplia difusión en todos los géneros y formas literarias, tanto en poesía como en teatro y novela. En la charla no trataremos el polémico debate sobre la historicidad de los Amantes, el que estos hayan tenido existencia real o sólo legendaria no es el objeto de la misma, nos ocuparemos del desarrollo literario del tema y seguiremos su huella en la literatura española. Tras reconocer el motivo folclórico que sustenta la historia y su pervivencia a lo largo de los siglos en numerosas culturas hasta convertirse en tópico literario, recorreremos las obras más destacadas de los diferentes género, poesía, teatro y novela, de las que leeremos fragmentos significativos y analizaremos sus diferencias y similitudes con respecto a la tradición. 
Para saber más ARTES Y LETRAS

miércoles, 17 de mayo de 2017

RESEÑA DE LA NOVELA "DESPEJAMOS LA X", DE EVA FORTEA



X



Eva Fortea, escritora turolense, tiene el don de escribir novelas sencillas, sin pretenciosidad ni alardes estilísticos, pero siempre buscando la precisión en el lenguaje y una mirada original y propia. Hace unos años presentaba la guerra civil española desde los ojos inocentes de los niños protagonistas de Muñecos de hielo, y en su nueva novela, Despejamos la X, lo hace desde los de Ana, una mujer perteneciente a la denominada Generación X que vivirá una terrible experiencia al concluir un fin de semana de reencuentro de antiguos alumnos de instituto. 

La X es el símbolo de la indefinición por excelencia, es la incógnita matemática que hay que despejar, el secreto que todos llevamos dentro, el cromosoma femenino, la película porno prohibida… Pero es también el nombre de toda una generación que en la actualidad ronda los cincuenta años. Ha pasado ya un cuarto de siglo desde que saliera al mercado Generación X, la novela de Douglas Coupland que sirvió para denominar a los nacidos entre 1968 y 1980 y a la que Kurt Cobain dio el pistoletazo de salida –conste que no pretendo hacer humor negro- y puso música, estética y sentimientos antes de convertirse él mismo en la metáfora viva, o mejor dicho, muerta, del No Future, al escribir en 1994 con una bala y su propia sangre lo que se podría considerar el manifiesto de la generación X en la nota de su suicidio: “Soy el típico piscis: triste, sensible, insatisfecho.” X es pues la forma de nombrar el vacío: de ilusiones, proyectos, historia, pasión y deseo, pero lo cierto es que dicha generación, como tal, en puridad, no existió, fue un invento de los medios de comunicación para vender revistas, ropa, libros, discos, cine… Un filón publicitario, cuando se agotó, lo abandonaron y acabó en la papelera.

En su novela, Eva Fortea no debate cuestiones sociológicas ni especula con conflictos generacionales, sabe que todas las generaciones han rechazado a la anterior y buscan su propia identidad, su lugar en el mundo, por lo tanto, en el fondo, todas las generaciones son X, y liquida este tan estéril como tópico debate con su proverbial clarividencia sintética con la acertada y precisa reflexión siguiente de la protagonista: “Me di cuenta de que mi vida se debatía entre la aséptica hamburguesa y el mítico bocadillo de calamares; había nacido a caballo entre dos épocas y dos mundos, dos formas de mirar las cosas y dos formas de vivir.” 

De hecho, a la autora le interesa más despejar la X, no tanto la generacional, sino la personal de los diferentes personajes, pues todos, incluida la narradora protagonista, Ana, desde cuyo punto de vista se nos cuentan los hechos, esconden una incógnita en su vida que tarde o temprano se terminará despejando y una buena ocasión para ello es la típica fiesta de antiguos alumnos a la que ha sido invitada, en ella se hablará de esperanzas frustradas y de logros conseguidos, de amores y desamores, de trabajos y familias… Pero como en las buenas películas, en el último tercio de la historia descubrimos que todo ha sido un truco de ilusionista, se produce un punto de giro radical en el guion y lo que parecía una reflexión sobre la realización personal, la felicidad, el paso del tiempo y de la vida, con sus anhelos y decepciones, deviene en un drama de corte existencial, casi un thriller, de final imprevisible. Y es que como cantaban Presuntos implicados, “Ah! Cómo hemos cambiado/ Que lejos ha quedado aquella amistad. /Ah! ¿qué nos ha pasado?...”

EVA FORTEA BÁGUENA, Despejamos la X, Madrid, Éride ediciones, 2017.



lunes, 15 de mayo de 2017

FERIA DEL LIBRO DE TERUEL 2017: RECUERDOS DE LA PRESENTACIÓN VOCES TUROLENSES EN LA LÍRICA (II) Y DE LA NOVELA "VIÑETAS" DE AGUSTÍN SÁNCHEZ VIDAL

Gran Feria del Libro y el Cómic la de este 2017. Comenzó con una Premio Nadal, Care Santos, y cerró con el Premio de las Letras Aragonesas de este mismo año, Agustín Sánchez Vidal. A lo largo de sus cuatro días pasó otra Premio de las Letras Aragonesas, Magdalena Lasala, y grandes escritores como Julio Llamazares, Luis Zueco, Virginia Aguilera, Sebastián Roa y muchos otros, con los que he tenido el gusto de compartir mi presentación. Subo unas foticos de la misma y del cierre con Agustín, al que me cupo el honor de presentar. Un éxito total. Gracias a todos los colaboradores, instituciones y entidades privadas, que la han hecho posible, en especial a la Asociación turolense de libreros, que han trabajado mucho y bien por la cultura de nuestra ciudad. 
El listón está ciertamente alto, pero esperemos que al año que viene se pueda superar.
PRESENTACIÓN DE VOCES TUROLENSES EN LA LÍRICA (II). VICTORIANO REDONDO DEL CASTILLO.


Con Juan Ignacio Jiménez, de Muñoz Moya Editores. Un hombre fácil que no sabe decir que no.









Algunos momentos de la firma de libros. La verdad es que no esperaba tan buena acogida para un librito tan especializado. Gracias a todos por vuestra presencia y vuestra amistad.





Con Manolo Izquierdo, "Maniobras", mi cantante favorito. Gran barítono y  cantante y compositor
de grupos como Asti queda Ixo y La Orquesta Palancia.

Con Manolo "El Cantador" de Sarrión.



Con Covadonga, Presidenta de la Asociación Ciudad de los Amantes.






Gracias a todos. Hasta la próxima...

También tuve el placer y el privilegio de presentar al último Premio de las Letras Aragonesas, maestro en la distancia, Agustín Sánchez Vidal. 

Con Agustín e Ignacio Escuín, Director General de Cultura y Patrimonio
Con Agustín, Julio Llamazares, Nacho Escuín y Juan Bolea.




Cierro con un video de la intervención de AGUSTÍN




jueves, 11 de mayo de 2017

PRESENTACIÓN DE LA NOVELA "VIÑETAS", DE AGUSTÍN SÁNCHEZ VIDAL EN LA FERIA DEL LIBRO DEL TERUEL



Esta tarde da comienzo la Feria del Libro de Teruel del presente año, en la que tengo un doble privilegio, por un lado, presentar el sábado 13, a las 13 h., en La Glorieta, mi libro, Voces turolenses en la lírica (II). El bajo Victoriano Redondo del Castillo, y, por otro, el domingo, a las 19'30 h., en el mismo escenario, como guinda a este magnífico pastel cultural,  actuaré de anfitrión en la presentación de la novela Viñetas, de mi maestro en la distancia, Agustín Sánchez Vidal, reciente Premio de las Letras Aragonesas, máximo galardón literario de nuestra tierra que reconoce la categoría de este Catedrático Emérito de la Universidad de Zaragoza en Historia del Arte (Cine y otros medios audiovisuales), maestro de maestros, con 60 publicaciones individuales, más de 100 colectivas e innumerables artículos y colaboraciones. Con esto ya se puede deducir una de las constantes del trabajo de Sánchez Vidal: la constancia, el trabajo diario; Agustín es un estajanovista del estudio y del saber.
En su trayectoria como escritor se pueden reconocer con claridad dos etapas: la primera, volcada en la investigación y la divulgación, se extiende durante su dilatado ejercicio del magisterio, y una segunda, que comienza con su pase a la situación de Emérito, en la que se centra de manera especial en la novela, pero sin abandonar por completo ni la docencia ni la investigación.
Comenzó con estudios literarios, en especial sobre Miguel Hernández, poeta al que dedicó su tesis y de quien luego publicó,  Miguel Hernández desamordazado y regresado. Le seguirían otros estudios, en especial dedicados a Costa y, por fin, Buñuel, del que comienza estudiando su obra literaria, Luis Buñuel, obra literaria (1982), para después abordar su cine, del que se ha convertido en uno de sus máximos estudiosos a nivel mundial. Sus obras Luis Buñuel, obra cinematográfica (1984), Vida y opiniones de Luis Buñuel (1985), Luis Buñuel (1992) y El mundo de Luis Buñuel (1993), resultan imprescindibles para todo aquel que quiera acercarse al cine del calandino.
Centrado ya en el cine, emprendió el proyecto de elaborar importantes monografías sobre los directores de cine aragoneses y escribió estudios esenciales de ese pionero genial del cine español que fue Segundo de Chomón, o de los Jimeno, también sobre Florián Rey, Saura, Borau y Forqué. Aquí podemos ver otra característica de nuestro escritor: Agustín ha sabido ver que Aragón es tierra de cineastas y con sus estudios los ha reivindicado para que ocupen el lugar que les corresponde no sólo en el cine español, sino mundial.
Con su magnífico ensayo Buñuel, Lorca, Dalí: el enigma sin fin, consiguió el prestigioso Premio Espejo de España de la editorial Planeta de 1988, estudio en el que nos descubre las complicidades, guiños, filias y fobias, encuentros y desencuentros, etc. que se establecieron entre los tres genios del cine, la literatura y la pintura.
Después de esta obra extiende sus publicaciones a Lorca y a Dalí, del que es también otro de sus mayores especialistas.
Altamente recomendables son también sus ensayos Sol y sombra (1990), una análisis sociológico ameno y divertido de la vida cotidiana de los españoles centrado en los inventos que cambiaron y marcaron su vida desde los años 50,  El rabo por desollar (1999), una colección de artículos publicados en diferentes medios y un ensayo de apariencia menor, en el que reúne tres conferencias que en el año 2010 impartió dentro del ciclo Perspectivas transversales, organizadas por la Cátedra Jorge Oteiza de la Universidad Pública de Navarra, pero que a nuestro juicio resulta fundamental para entender las novelas de Agustín, como ya lo comentamos en su momento, en este sentido remito a la reseña que publiqué 

Sobre sus novelas hemos escrito siempre la correspondiente reseña  y a ellas remitimos: 





Pero todos aquellos que quieran aproximarse a su narrativa y conocer más sobre su obra, pueden pasar y escucharlo en la cita del domingo. Os esperamos.


lunes, 8 de mayo de 2017

PRESENTACIÓN EN LA FERIA DEL LIBRO DE VOCES TUROLENSES EN LA LÍRICA (II). EL BAJO VICTORIANO REDONDO DEL CASTILLO


El próximo 13 de mayo, sábado, a las 13 h., en La Glorieta, dentro de los actos de la Feria del Libro, presentaré Voces turolenses en la lírica (II). El bajo Victoriano Redondo del Castillo. Un chaliapin aragonés, editado de nuevo por Muñoz Moya. Os dejo el programa de la Feria.



Continuando con el propósito principal que nos propusimos al comenzar con el proyecto global de Voces turolenses en la lírica, si en su primera entrega nos ocupábamos de dos importantes tenores turolenses del siglo pasado como fueron Amable Leal y Pascual Albero, en esta ocasión nuestro pretensión ha sido la de reconstruir la trayectoria vital y profesional de Victoriano Redondo del Castillo, con la finalidad de recuperar para la historia de la música española a uno de los bajos más importantes del primer tercio del siglo XX, para ello hemos utilizado la prensa digitalizada de la época y lo que queda del archivo del cantante, puesto amablemente a nuestra disposición por su hijo, Victoriano Redondo Ledo, que también ha querido colaborar con nosotros con unas palabras en su recuerdo, incluidas en apéndice, en las que rememora de manera entrañable divertidas anécdotas protagonizadas por él mismo y que su padre perpetuó contándolas a amigos y conocidos. 


Hemos incluido también en apéndices algunas cartas que Victoriano escribió a Guillermo Fernández-Shaw, digitalizadas por la Fundación Juan March, de Madrid, disponibles en la Web: http://www.march.es/bibliotecas/ De igual forma, la Biblioteca de Cataluña, en su Sección de Manuscritos, Colección Correspondencia de Amadeo Vives, nos remitió dos cartas del bajo dirigidas al afamado compositor. En este sentido vaya desde aquí nuestro agradecimiento para ambas instituciones por su inestimable colaboración y eficacia.

Completamos los apéndices con un amplio álbum fotográfico dividido en diferentes apartados que contemplan fotos de algunas de sus caracterizaciones más destacadas, fotos de estrenos, de prensa, de estudio, familiares, dedicadas por compositores y cantantes, para cerrar con una serie de poemas homenaje a su persona que fueron publicados en su momento en diferentes medios.

Como ya anticipábamos en la entrega anterior, con ser importante el objetivo expuesto, aún lo es todavía más el de recuperar, cuando nos es posible, las voces de los protagonistas, en este caso tan sólo podemos ofrecer dos temas, ambos pertenecientes a la zarzuela del maestro Amadeo Vives, La Villana, cantables, como hemos anticipado, compuestos especialmente para él por decisión expresa del maestro, quien tras su prematura muerte reconoció que nunca nadie los volvería a cantar como él, y con los que consiguió uno de sus mayores éxitos de su carrera como bajo, son pocos, pero significativos y en ellos se puede apreciar, siquiera parcialmente, la calidad y el color de su voz. Como complemento hemos querido también incluir dos piezas musicales pertenecientes a Baturra de temple, zarzuela cuyo libreto escribió Victoriano, para con ellas aproximarnos a su faceta de escritor.


De la vida, trayectoria profesional y producción musical del bajo Victoriano Redondo del Castillo no hay ningún estudio completo, ni siquiera aproximado. Tan sólo en las obras de referencia de la música clásica encontramos breves semblanzas biográficas que en su mayoría aportan los mismos datos, presentan idénticas lagunas y perpetúan por copia los mismos errores, que se reproducen una y otra vez e incluso se incrementan. Así, por ejemplo, el diccionario de la SGAE tan sólo le dedica cinco líneas y lo sitúa en la tesitura de tenor, cuando Redondo del Castillo fue, sin duda, el bajo aragonés más importante del siglo XX y uno de los más destacados de España en la década de los veinte. 

De igual forma, todos fechan su nacimiento en 1900 en Teruel capital, cuando nació en Alfambra en 1891. Tampoco ninguno de ellos facilita la fecha de su muerte, que tuvo lugar en Madrid en 1933, limitándose a decir que a partir de los años treinta su rastro se desvanece cual fantasma de la ópera. 

Victoriano Redondo del Castillo fue un gran bajo que tuvo en repertorio cuarenta y tres óperas, cantó en teatros de primera categoría de España, Italia, Holanda, Argentina y Uruguay, compartió cartel con voces de la categoría de Tito Schipa, Giuseppe Anselmi, Aureliano Pertile, Giacomo Lauri-Volpi, Miguel Fleta, Elvira de Hidalgo, y un largo etcétera, estrenó algunas de las obras más importantes del gran Amadeo Vives, como Balada de carnaval y La villana, en la cual pidió a los libretistas que incluyeran un personaje, el judío David, escrito expresamente para él y le compuso varios cantables ajustados a la medida de su voz, años después, ya muerto Victoriano, reconocería que nunca nadie los cantó como él. La crítica especializada siempre destacó sus acertadas caracterizaciones (esta cuestión puede comprobarse en el apéndice fotográfico dedicado a los principales personajes de su carrera artística: Mefistófeles en Fausto; Rufo en Maruxa; Don Lucas del Cigarral en la zarzuela de su mismo nombre, etc.), su elegancia como actor y la potencia, vigor y amplitud de su voz, capaz de ejecutar con solvencia todas las tesituras de la misma, desde la de bajo profundo (bajo noble), tan propia de las óperas rusas, por ejemplo la del protagonista de Boris Godunov, pasando por el bajo dramático “normal”, el bajo-barítono característico de la ópera alemana y casi específico de la wagneriana, caso del personaje Wotan de La Walkiria, hasta el bajo bufo de la ópera bufa italiana, al que se le exige cierta agilidad, por ejemplo el personaje de don Bartolo en El barbero de Sevilla.

martes, 2 de mayo de 2017

RESEÑA DE EL JUGADOR DE AJEDREZ DE JULIO CASTEDO




EL AJEDREZ DE LA VIDA


Julio Castedo es un médico y escritor madrileño de orígenes turolenses por parte de madre, hasta el momento ha publicado cuatro novelas: El jugador de ajedrez, Apología de Venus, El fotógrafo de cadáveres y Redención. Con todas ellas ha conseguido importantes éxitos, hasta el punto de que la última fue publicada por Planeta, editorial que ha vuelto a apostar por él y ha reeditado recientemente en su Colección Booket la primera, El jugador de ajedrez. Por si esto fuera poco, el próximo viernes, 5 de mayo, en el Maravillas (http://cinemaravillas.com/el-jugador-de-ajedrez) se estrenará la película dirigida por Luis Oliveros, con guión del propio Castedo, y protagonizada, entre otros, por Marc Clotet y Melina Mattews.

Diego Padilla -inspirado en la azarosa y cinematográfica vida del campeón del mundo Alexánder Aliojin, más conocido como Alekhine- es el campeón de España de ajedrez de 1934, con motivo de la entrega de un trofeo es entrevistado por la bella periodista francesa Marianne Latour, de la que se enamora perdidamente y con la que poco después se casará y tendrá una hija, Margaux. Tras la guerra civil, partirá hacia Francia buscando la realización profesional de su mujer y un futuro mejor para la niña, pero se encontrará con un país vencido y entregado a la vorágine de la locura nazi que lo arrastrará consigo hasta una de sus cárceles, en la que logrará sobrevivir gracias a la afición por el ajedrez del oficial al mando, el coronel Maier.

A pesar del telón de fondo de la Guerra Civil primero y después del de la II Guerra Mundial, El jugador de ajedrez no es una novela histórica, es una novela epistolar de corte psicológico salpimentada con hechos históricos, mediante la cual el protagonista, Diego Padilla, un hombre bueno y honesto, se retrata como persona y se presenta a su hija recién recuperada junto con su libertad, y le cuenta su historia de pesadilla para explicarle su ausencia de cuatro años. En el fondo es una confesión de amor y de lucha por la vida, en la que su conocimiento del ajedrez, el juego de estrategia e inteligencia por excelencia, juega -nunca mejor dicho- un papel importante, pero que por sí solo, sin la decisiva presencia de los sentimientos, sin la tabla de salvación del recuerdo de ella y de su madre, de la esperanza de recuperarlas en el futuro, no hubiera sido suficiente para sobrevivir en el horror cotidiano de la prisión de las SS en la que ha estado encerrado todos esos años. 

A diferencia del mundo bicolor del ajedrez, donde el objetivo es lograr la derrota del otro para obtener la victoria, la vida no es un tablero en blanco y negro, sino que nos ofrece una infinita gama de colores que hace más complejas nuestras decisiones y nos obliga a reinventar en cada momento las reglas del juego para llegar a un punto en que la victoria de uno no implique necesariamente la derrota del otro, las tablas en la vida son, en la mayor parte de los casos, la solución. 

La prosa de Julio es sencilla, directa e impactante, fluye sin alardes y nos seduce invitándonos a seguirla hasta la última página sin hacernos perder el interés ni anticipar el final de esta hermosa historia de amor, supervivencia, bondad, amistad, traición, violencia, barbarie, mezquindad, egoísmo y, claro, como no, de la grandeza y emoción del ajedrez.

JULIO CASTEDO, EL JUGADOR DE AJEDREZ, Barcelona, Planeta, 2017.




viernes, 21 de abril de 2017

RESEÑA DE "LAS VISIONES", DE EDMUNDO PAZ SOLDÁN



DE DIOSES, DROGAS Y VISIONES



        
El escritor boliviano Edmundo Paz Soldán ha publicado en la editorial Páginas de Espuma su obra titulada Las visiones, una colección de 14 relatos en los que mezcla de forma particular la literatura fantástica, el relato de terror y la ciencia ficción. Su lectura puede abordarse desde el conocimiento de las claves de su obra anterior, la novela Iris, de la que derivan, o desde su absoluto desconocimiento, como fragmentos de un rompecabezas cifrado, lo que les conferirá, si cabe, mayor misterio y oscuridad. Si es esta la lectura que se pretende, aconsejamos ya desde aquí no seguir con la lectura de esta reseña.

         En Las visiones la poesía, la psicología, la filosofía y por qué no, también el misticismo, se dan mágicamente la mano para constituir una críptica obra en la que las palabras nos trasladan a los más misteriosos lugares de la psique y de la condición humana. Paz Soldán sigue en su proyecto literario la estela que allá por los años sesenta inaugurara Michael Moorcock al romper con la ciencia ficción clásica -futurista, de viajes interespaciales, alienígenas, etc.- y exigir al género un mayor experimentalismo literario y más elementos narrativos centrados en la psicología del personaje, creando de esta forma la corriente denominada New Wave.

         Así es, para Paz Soldán la ciencia ficción es lo de menos o, en todo caso es una mera excusa, un pretexto para abrirnos a dimensiones ocultas del alma humana, es una alegoría de la realidad, un género que se presta a la perfección para la reflexión metafísica y estudiar la relación del individuo con el universo: Iris y la secuela cuentística que nos ocupa, Las visiones, son un punto de partida táctico para construir personajes con profundidad psicológica y destacar su espiritualidad, su relación de vulnerabilidad con el entorno, sus conflictos morales, etc.; es decir, nos cuenta historias ambientadas en un futuro lejano que tratan problemas sociales y existenciales de cualquier época: el colonialismo, la corrupción política, económica y judicial, la esclavitud, la rebelión, la locura, el mesianismo, los desastres de la guerra y, sobre todo, el uso de drogas para alcanzar la trascendencia y sobrevivir sin esperanza en esa tierra hostil que es Iris: los humanos, para sobrellevar su existencia en ese mundo desolado, recurrirán a las drogas (el Jün, una planta sagrada con propiedades lisérgicas; los Swits; el MDVP-2 o Miel; Spikes plateados; Cristales de Alba y, en especial, “el dragón, una droga líquida y muy rápida que se te come viva”, etc.) y/o la religión, ambas son las dos caras de una misma moneda, las válvulas de escape o los medios a su disposición para conseguir la trascendencia.

         Así pues, las narraciones que componen Las visiones ocurren en  este territorio futuro que es Iris, verdadero personaje omnipresente en todas ellas: se trata de una región tóxica, con ciudades, minas, selvas, etc.; un lugar hermético y hostil, en el que impera un sistema corrupto donde el poder, la religión y el comercio son una misma cosa, con sus propias normas, su lógica particular y su delirio (dioses, drogas, visiones), todo un espacio tenebroso de vislumbre, penumbra y distopia, de ambiente sórdido y asfixiante, de energías sobrenaturales y de fuerzas misteriosas. Sobre este territorio imaginado por Paz Soldán gravita de algún modo la Zona de la película de culto de Tarkovski, Stalker. De igual forma, su dios demoníaco Xlött remite en cierta medida a esa mítica criatura sobrehumana que solo se comunica mediante el dolor y la muerte que es el Alcaudón –Shrike- de Los Cantos de Hyperion, de Dan Simmons. Paz Soldán no oculta sus influencias, es más, las confiesa abiertamente al final de la obra reconociendo que muchos de sus cuentos son remakes de otros de Guimarães Rosa, James Tiptree, Theodore Sturgeon, etc. Pero por encima de todos ellos, interiorizado hasta la médula, está Jorge Luis Borges y sus Ficciones.

         Paz Soldán experimenta con un lenguaje personal, quizá con pretensiones de universalidad, que evidentemente no es spanglish, pero se le asemeja, en el que inventa neologismos, especialmente para designar animales, plantas, máquinas, etc., y una sintaxis un tanto peculiar que logra conferir a las historias un ritmo propio y las dota de un particular  halo de misterio.

         Podemos asegurar que Las visiones no dejará indiferente a nadie:  gustará o no, pero habrá merecido la pena. Edmundo Paz Soldán se está consolidando como una de las voces imprescindibles de la narrativa hispanoamericana actual. Debemos conocerlo.



EDMUNDO PAZ SOLDÁN, Las visiones, Madrid, Páginas de Espuma, 2016.

domingo, 16 de abril de 2017

RESEÑA DE NO CANTAREMOS EN TIERRA DE EXTRAÑOS

CON BANDA SONORA


Desde la Odisea hasta Centauros del desierto, todo relato épico está construido a partir de la idea del viaje, tanto geográfico como de evolución personal, psicológica o espiritual. La pretensión última del héroe es la de salvar a un pueblo, o a una persona, o a una idea. Su sacrificio tiene un objetivo, como lo tienen los protagonistas de No cantaremos en tierra de extraños, la última novela de Ernesto Pérez Zúñiga: “Ya que perdimos un país, salvemos a una persona. Salvemos a tu mujer”, dirá el sargento Ramón Montenegro a Manuel Juan María.


El primer capítulo sitúa la acción en el Hospital Varsovia de Toulouse en 1944, donde Manuel y Ramón entablan amistad, mientras convalecen de sus heridas, recuerdan fragmentos de su pasado y proyectan su futuro con una sola meta: rescatar a Ángeles, la mujer que quedó en Las Quemadas embarazada de Manuel cuando tuvo que salir huyendo del país (en breves fogonazos se resume su historia como anarquista hasta la guerra civil, argumento de la primera novela de Pérez Zúñiga, Santo Diablo, precedente de esta con la que forma un díptico que seguramente se cerrará en una trilogía). Son pues dos hombres sin patria, republicanos exiliados que tras combatir en Francia contra los alemanes, sufrir heridas, prisión y vejaciones, no tienen nada y van a hacer del viaje de retorno la única razón de su existencia.


Los cimientos de la novela se asientan sobre una base histórica y real: el Hospital Varsovia y varios de los personajes; su director, Héctor Rubio; los médicos, Edward Barsky y María Gómez; el escritor, marginado por el macartismo, Howard Fast, etc. A todos ellos les rinde homenaje, en especial a este último, cuyos míticas obras, desde La última frontera pasando por Espartaco, hasta cualquiera de la trilogía que le dedicó a la guerra de secesión, presentan, como la de Pérez Zúñiga, las semillas de revuelta contra los despotismos y tiranías de todo signo, pero en nuestro caso en modo alguno pretende escribir un relato histórico al uso, es más bien un juego literario en el que conviven lo serio con lo burlesco, el drama con la parodia, lo real con lo fantástico, el compromiso con la evasión, la historia con la mitología, etc. En suma, creatividad concebida con absoluta libertad.


En el segundo capítulo cruzan los Pirineos -esa “frontera” tan propia del western- y se adentran en los dominios del conflicto: la irrealidad exterior se adensa con la espiral de violencia interior, España es un “infierno” dantesco, un cuadro del Bosco, un mundo onírico sumido en tinieblas y habitado por seres tan violentos como hambrientos, donde el resentimiento, el odio, la envidia, el rencor, etc., cobran apariencia humana; España es una pintura negra, una sucesión de desastres de la guerra de Goya, un paisaje visto con las quevedescas lentes expresionistas, grotescas y deformantes del esperpento valleinclanesco o con los ojos surrealistamente estrábicos de Buñuel (los sueños simbólicos y premonitorios desempeñan un papel relevante en la trama). En ocasiones, los personajes, como en las películas de John Ford, se siluetean contra el horizonte para resaltar su soledad sobre un paisaje devastado; en otras, como en el cine neorrealista de Rossellini, para demostrar la crueldad y los efectos de una guerra sobre las personas, en especial niños y mujeres, que se ven obligados a todo para no morir de hambre. 


El cine y los cines están muy presentes en la novela, tanto explícitamente como espacios mágicos de evasión, como implícitamente en la mirada de Pérez Zúñiga, cuya escritura participa de técnicas cinematográficas: los fundidos de secuencias –mentales o reales-, la variación de encuadres, el distanciamiento y las focalizaciones, la composición fragmentaria, la alternancia de secuencias, etc. De igual forma, significativamente anticipada en su título, No cantaremos en tierra de extraños cuenta con una particular banda sonora, compuesta por los mismos cantos bíblicos que los protagonistas entonan como un mantra y las inolvidables canciones que suenan de fondo mientras cabalgan: “The Searchers (Ride Away)” y “River of No Return”. 


En esta buddy-road movie, el anarquista Manuel Juanmaría –Quemamonjas- y el sargento jefe, ex soldado republicano, Ramón Montenegro –Monteperro- (el guiño explícito a Valle Inclán y a ese gigantesco fresco histórico-mítico que son sus Comedias bárbaras, no solo está presente en su nombre y apellidos o en el apodo de su padre, “Cara de Plata”, sino también en numerosos rasgos de su personalidad y en muchas de sus acciones), aquel es un personaje shakesperiano, sin verdades absolutas; este es un personaje fordiano en sus contradicciones, es noble y generoso, cruel y despiadado, un hombre de acción para quien ayudar a Manuel se convierte en su único objetivo, en una suerte de redención personal.


El estilo de Ernesto Pérez Zúñiga participa de un cierto barroquismo, con tendencia a la frase breve con densidad conceptual, preñada de carga significativa, en ocasiones tajante y rotunda, cercana a la sentencia y al aforismo; esa esencialidad, a medio camino entre lo filosófico y lo poético, nace de la mezcla de fantasía y realidad subjetivada. La narración combina constantemente los puntos de vista que sin solución de continuidad se mezclan con los flujos de conciencia de los protagonistas, incluidos entre ellos los huesos del padre de Montenegro.


Ernesto Pérez Zúñiga sabe, como su admirado Valle, que “representar el pasado es repasar el presente”, que todo relato histórico debe servir de enseñanza, No cantaremos en tierra de extraños es un canto de lucha por la libertad en el que alienta la esperanza; un western con su particular banda sonora que tiene mucho de reivindicación de la verdad histórica contra la deformación y la mentira, contra el silencio y el olvido; una novela épica y poética, auténtica y original.

ERNESTO PÉREZ ZÚÑIGA, NO CANTAREMOS EN TIERRA DE EXTRAÑOS, Madrid, Galaxia Gutenberg, 2016.

sábado, 8 de abril de 2017

RESEÑA DE "EL RETABLO DEL NO", DE LUIS RODRÍGUEZ

EL TEATRO DEL MUNDO, EL HOMBRE.

Luis Rodríguez no es un escritor, es un filósofo con voz propia, arriesgado, transgresor, vanguardista, que reflexiona sobre la vida sin concesiones de cara a la galería. Escribe para él, para investigar en su propia poética, sabe que hacerlo para el lector es un error. La presunción de inteligencia en él le obliga a ser honesto en cuanto a su obra en marcha y persiste en su camino, en evolución siempre, pero con coherencia: la identidad es un proceso en eterna construcción, el ser humano vive en tránsito, explorar y tratar de aprehender la realidad y mostrarla en su multiformidad, de recomponer ese rompecabezas a base de letras que forman palabras, palabras que crean textos, textos que sintetizan historias, que a su vez se bifurcan en diferentes realidades, realidades que conectan mundos y tiempos, pasado y futuro en continuidad, en relación biunívoca, influyéndose mutuamente… Nos hemos vuelto a topar con un infinito, con un caleidoscopio en el que solo se ve una ínfima parte de la realidad, su única verdad es su naturaleza escurridiza, desbordante, policéntrica -¿caótica?- y, sobre todo, polifónica. Una sucesión de partículas unidas por hilos-historias que no se sabe de dónde vienen ni hacia donde se dirigen, o tal vez sí, hacia la muerte: “todo cuanto vive debe morir –dice la reina en Hamlet-, cruzando por la vida hacia la eternidad.”
La cuarta novela de Luis Rodríguez no es una novela, El retablo del no es, como mínimo, dos NO-velas espejo con haz y envés, realidad y reflejo, ser y sombra, actores y personajes, una de diez mil palabras y otra, que contiene la anterior, de veinte mil.
El retablo del no no es teatro, es teatro contado, es vida teatralizada. En el pequeño escenario de una cafetería varios actores - títeres de la vida- narran a modo de retablo historias fragmentadas, episodios absurdos con explicación lógica, anécdotas increíbles absolutamente reales… Vivir es puro teatro, el teatro es pura vida. Como decía aquel director teatral al comenzar la obra: "Damas y caballeros, aquí termina el teatro y comienza la vida. ¡Principiamos!". Y al terminar la función concluía: "Damas y caballeros, aquí terminó la vida y comienza el teatro.”
La negación es una de las connotaciones del género humano que nos permite ser libres. La libertad da a las personas la posibilidad de decir no y Luis Rodríguez ejerce su libertad y entiende la negación desde el punto de vista médico como una de las etapas psicológicas por las que pasa el enfermo a partir del momento en que sabe o sospecha que va a morir, pero también como el filósofo se ocupa de los conceptos vinculados a la negación, a saber, el de oposición, el de no-existencia, el de diferencia y el de proposición negada: la realidad y su reflejo en el espejo; el hombre y su sombra, el concepto del doble, del actor y su personaje… La negación constituye un mecanismo comunicativo que empleamos desde nuestro nacimiento (el llanto de los recién nacidos manifiesta ya su disconformidad por haber dejado el seno materno) hasta su muerte (el silencio de los cadáveres como negación de la existencia).
Quien lea El retablo del no se verá a sí mismo incompleto, fragmentado, confundido. Luis Rodríguez lo llevará más allá del sentido controlado del relato, lo situará al borde del precipicio y tal vez lo arroje incluso al abismo interior de sus emociones, al terror de sus intuiciones.
LUIS RODRÍGUEZ, El retablo del no, Tropo Editores, 2017.




miércoles, 5 de abril de 2017

PRESENTACIÓN DE LA REVISTA CRISIS Y DEL LIBRO VIAJE A LA ESPAÑA DE FRANCO

Mañana, a las 19 h., en el Museo de Teruel, tendrá lugar una doble presentación, la de la Revista de crítica cultural, Crisis, y del libro, Viaje a la España de Franco, de Peter Weiss y Francisco J. Uriz. Nos acompañarán, Fernando Morlanes, director de ERIAL EDICIONES y de la revista. 
Erial es una editorial independiente y plural, que entiende la cultura como una necesidad social y que apuesta por la vanguardia y la innovación.
También estará Francisco J. Uriz, coautor del libro, José Tomás Martín y Eugenio Mateo, que leerán fragmentos del mismo, y Antonio Losantos, que dará voz al catedrático emérito de la Universidad de Zaragoza, Eloy Fernández Clemente. 
El número de la revista que se presenta es el 10, su edición es magnífica, con abundantes fotografías a color y un denso sumario imposible de resumir en estas breves líneas, pero sí diremos que sólo el delicioso recuerdo del poeta Rosendo Tello, "La utopía del Niké", de lo que fue la ¿tertulia? del inolvidable Café Niké, entre el costumbrismo, la sabrosa anécdota y el rigor de una memoria privilegiada, merece por sí solo leerla. Le acompañan jugosas entrevistas como la que realiza el periodista del Heraldo Juan Domínguez Lasierra a Alfredo Castellón, ese pionero de la televisión, escritor y pensador, eternamente joven, o la de Juan Ignacio Bernués a Paco Rallo, infatigable artista plástico y dinamizador cultural, junto con abundantes reseñas, artículos de opinión y sobre todas las artes hacen de ella una de las mejores revistas culturales, no solo de Aragón, sino seguramente también de España.


Viaje a la España de Franco, como su nombre anticipa, es  una crónica documental que presenta las diferentes visiones del viaje que realizaron los escritores Peter Weiss y Francisco J. Uriz por la España de Franco en 1974, con el objetivo de recopilar información para la escritura de la novela del autor alemán nacionalizado sueco, Estética de la resistencia, pero es muchas cosas más.
Francisco J. Uriz, poeta, dramaturgo y traductor zaragozano, es una de las figuras más destacadas de la cultura literaria de nuestro tiempo, ha traducido al castellano lo mejor de las letras nórdicas, por su monumental Poesía nórdica, recibió el Premio Nacional a la Mejor Traducción y en el año 2012, recibió también el Premio Nacional a la Obra de un Traductor, a el se deben magníficas traducciones de Strindberg, Bergman o Mankell, entre otros muchos. En Viaje a la España de Franco se reencuentra con su viejo amigo, el dramaturgo y novelista alemán, nacionalizado sueco, Peter Weiss, en cuyos diarios bucea para recopilar todas las entradas relacionadas con el viaje que hizo a España entre marzo y abril de 1974 y las completa con toda una documentación que explica, matiza y enriquece la crónica. 
Uriz y Weiss siguen la pista del médico alemán Max Hodann, que sirvió como voluntario en el ejército republicano durante la Guerra Civil en diferentes poblaciones de Albacete. Weiss obsesionado con la completa veracidad de la información que sustentaba su novela, acumulaba todo tipo de datos sobre esa zona española y el conflicto, desde la geografía, la geología, la agricultura, el arte, todo le interesaba y era objeto de estudio, hasta el punto que en un momento dado sufrió tal bloqueo que ya no pudo avanzar en la narración, necesitaba viajar al país y visitar esos lugares para continuar con la documentación in situ, viaje que como comunista no estaba dispuesto a realizar por encontrarse todavía vivo el dictador y no deseaba en modo alguno pisar tierra fascista. Fue Uriz quien lo convención para realizar dicho viaje y poder así terminar su novela.
La lectura del libro trasciende todo lo resumido con anterioridad, pues al final descubrimos que se trata de una fotografía, ya no tanto de hechos ocurridos en la guerra, como de los ocurridos en esa etapa mucho menos estudiada de la transición española hacia la democracia.
El libro se abre con un prólogo de Gunilla Palmsstierna, viuda de Weiss, y se cierra con unos apéndices en los que Uriz explica los malogrados intentos de llevar el mismo al cine y de cómo se pudo producir en 1968 el estreno en España de la obra de teatro que consagró al escritor alemán, Marat-Sade, llevada a escena por Alfonso Sastre y Adolfo Marsillach  (incluye una sabrosa correspondencia).
En suma, se trata de una obra curiosa, de difícil adscripción genérica, en la que se mezclan o se complementan la crónica con el relato de aventuras,  las memorias con el cuadro costumbrista, la historia con las cartas personales, en suma un libro muy particular cuya lectura es necesaria para entender la España de los últimos años de la dictadura.

miércoles, 29 de marzo de 2017

LA MÚSICA COMO EXPRESIÓN DE AMOR EN LAS BANDAS SONORAS PARA CINE Y TELEVISIÓN DE ANTÓN GARCÍA ABRIL.




Antón García Abril (Teruel, 1933) es un estajanovista de la Música con mayúsculas, una de las personalidades más relevantes del panorama español y mundial contemporáneo de la música clásica, ahí están la multitud de premios y reconocimientos nacionales e internacionales a su obra y a su persona: Académico de la Real de Bellas Artes de San Fernando, Premio Nacional de Música, Premio Nacional de Teatro a la mejor obra lírica, Premio Luis Buñuel de Cinematografía, Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos, Medalla de Oro de la Bellas Artes, Medalla al Mérito Cultural del Gobierno de Aragón, Cruz de San Jorge de la Diputación Provincial de Teruel, Hijo Predilecto de Teruel, etc.

Para él la música es “como el perfume, evoca sensaciones" y su obra abarca todos los géneros, tonos y características, a lo largo de más de cincuenta años de dedicación a la creación musical, ha trabajado desde la ópera, el teatro, la comedia musical, las composiciones para niños o pedagógicas, para piano, guitarrísticas, y una larga lista de casi doscientos títulos de bandas sonoras para cine y televisión. De estas nos ocuparemos en la charla audición, prestando especial atención a aquellas cuya melodía ha quedado en el inconsciente colectivo de numerosas generaciones de españoles como expresión de amor en sus diferentes manifestaciones: La lozana andaluza, Fortunata y Jacinta, Anillos de oro, etc. Mañana, a las 20 h., en el Centro Social de Ibercaja en Teruel, hablaremos de esto y de muchas cosas más, de cómo en los motivos de inspiración primaria del maestro se encuentra el amor, el amor en primer lugar a su familia (sus primeras composiciones las dedicó a su madre, después a su mujer y luego a sus hijos y nietos, a los que siempre ha recibido con una partitura de bienvenida al mundo), por extensión a su tierra, primero a Teruel capital, luego a la provincia y a todo Aragón, sin olvidarse nunca de aquellos lugares que lo recibieron con los brazos abiertos: Siena, Valencia, etc. En fin, hablaremos de música, amor y de ese músico universal que es ANTÓN GARCÍA ABRIL.  Aquí os dejo algunas melodías que permanecen en el insconsciente colectivo de aquellas generaciones que, como la mía, vimos las magníficas series de TVE. Os esperamos.

FORTUNATA Y JACINTA

ANILLOS DE ORO